En un país que envejece a pasos agigantados, una condición de la que poco se habla está emergiendo como un reto crítico para el sistema sanitario y las familias: la incontinencia urinaria. Lejos de ser un simple síntoma del paso de los años, actores del sector salud advierten que el estigma y el silencio alrededor de este tema están afectando la autonomía y la dignidad de millones de colombianos.
Actualmente, Colombia cuenta con 7,6 millones de personas mayores de 60 años (el 14,5 % de la población), un grupo cada vez más diverso y activo que requiere una atención integral. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya clasifica la incontinencia urinaria como uno de los síndromes geriátricos fundamentales, situándola al mismo nivel de alerta que las caídas o la fragilidad.
El peso del cuidado en el hogar
La incontinencia no solo afecta a quien la padece; transforma radicalmente las dinámicas familiares. Según datos del DANE, cerca del 50 % de las personas con discapacidad en Colombia requieren cuidados permanentes, y en su gran mayoría (34,9 %), este cuidado es provisto por un familiar dentro del hogar, mientras que solo el 4,3 % recibe apoyo externo.
“Durante años la incontinencia se ha tratado como un tema invisible, pero su impacto sobre la salud y la dignidad es demasiado grande para seguir relegándolo”, señala Felipe Restrepo, Gerente de Marketing para TENA. El experto advierte que la vergüenza retrasa la consulta médica, lo que agrava una condición que es tratable y manejable.
Impacto clínico y eficiencia en el cuidado
Un manejo inadecuado de la incontinencia puede escalar hacia complicaciones graves como infecciones urinarias, dermatitis y lesiones por presión (escaras), que pueden extender las hospitalizaciones entre 2 y 8 días.
Frente a esto, el uso de tecnologías de absorción avanzada y ajuste anatómico no solo protege la piel, sino que optimiza el tiempo de quienes cuidan. Según datos de TENA, el uso de productos especializados puede reducir en más de un 90 % los eventos adversos cutáneos y ahorrar hasta 106 minutos diarios de labor de cuidado por paciente, eliminando por completo los cambios de cama por derrames.
Innovación para romper el tabú
El mercado de la higiene ha evolucionado hacia la personalización. Hoy existen soluciones discretas tipo pants para adultos activos, líneas específicas para hombres y tecnologías de vanguardia como TENA SmartCare, que permite cambios más oportunos mediante sensores, facilitando la tarea en instituciones y hogares.
En una sociedad donde el cuidado recae principalmente en las familias, visibilizar la incontinencia es un paso urgente. Reconocerla como una condición de salud pública permitirá que los colombianos vivan su vejez con mayor libertad, información y bienestar.
















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