La gestión de residuos de construcción y demolición (RCD) se ha convertido en un desafío ambiental de gran magnitud a nivel global. Cada año, las actividades de construcción generan millones de toneladas de residuos, los cuales, en muchos casos, son dispuestos de manera inadecuada, contribuyendo a la degradación del suelo, la contaminación de cuerpos de agua y la emisión de gases de efecto invernadero.
Ante el crecimiento acelerado de las ciudades y la demanda creciente de infraestructuras, el manejo ineficiente de estos residuos ha incrementado la presión sobre los ecosistemas, lo que subraya la necesidad urgente de adoptar estrategias sostenibles en este sector.
“El país se topa con serios desafíos en la administración y gestión de RCD debido al incremento de la actividad de construcción y a la carencia de una infraestructura apropiada para su disposición final. Pese a que se han establecido regulaciones para fomentar la separación y aprovechamiento de estos desechos, la verdad es que una considerable cantidad aún acaba en vertederos, escombreras o en lugares no permitidos, como ríos y arroyos, perjudicando seriamente el ambiente y el entorno” afirma Jaime Alberto Romero, director Unidad de Gestión Ambiental, Universidad El Bosque.
Muchas ciudades de Colombia todavía no poseen programas completos que faciliten una correcta administración de estos residuos, lo que empeora la situación y provoca un incremento en los costos ambientales y sociales para esta situación.
“La Universidad El Bosque, está comprometida con la sostenibilidad, se responsabiliza de la correcta gestión de los RCD generados en sus proyectos de infraestructura. La construcción y remodelación de espacios dentro de las instalaciones produce una cantidad considerable de residuos, lo que exige una gestión integral que no solo cumpla con las normativas ambientales, sino que también sea un ejemplo para la ciudad” añade Juan Sebastián Leal, Ingeniero ambiental.
En esta institución educativa una vez que se generan, estos residuos son cuidadosamente almacenados en un área designada especialmente para este propósito. Esta área, nombrada Casa 5, cuenta con más de 168 metros cuadrados, destinados para el almacenamiento de RCD, el área está diseñada para contener los residuos hasta que se pueda realizar su disposición final. Debido a la naturaleza no continua de estos procesos de construcción y remodelación, la acumulación de residuos es controlada hasta alcanzar un volumen que justifique la contratación de una empresa externa autorizada en la recolección y disposición de RCD.
Esta empresa se encarga de recolectar los materiales almacenados y transportarlos a sitios autorizados para su disposición final, cumpliendo con todas las normativas ambientales y de seguridad aplicables. Uno de los principales hallazgos es la necesidad de implementar estrategias de gestión integral de los RCD. Estas estrategias deben promover el aprovechamiento máximo de los residuos reciclables, reduciendo así la cantidad destinada a disposición final y fomentando la reutilización de materiales en nuevos proyectos de construcción y la comercialización de residuos aprovechables.
Es necesario que el país y las industrias implementen prácticas responsables en este ámbito para contribuir a mitigar los impactos ambientales, fomentar la conciencia y establecer modelos hacia infraestructuras sostenible, más consciente y amigable con el entorno.
















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