Elegir una carrera profesional se ha convertido en un desafío crítico en Colombia. Según el informe Education at a Glance 2025 de la OCDE y datos del Ministerio de Educación, la falta de acompañamiento en esta decisión vital está provocando una crisis de deserción que no solo afecta el futuro de los jóvenes, sino que desangra la economía nacional con pérdidas anuales cercanas a los $2,8 billones de pesos en talento y productividad.
El costo de una elección equivocada
La deserción no es solo una estadística académica; es un drenaje financiero para los hogares colombianos. Perder un año académico puede representar la pérdida de matrículas que oscilan entre los $7,7 millones en universidades públicas y más de $70 millones en instituciones privadas. A esto se suman gastos de manutención que, en ciudades como Bogotá, rondan los $18 millones anuales.
“El impacto de estas decisiones no se limita a lo académico o emocional; cada cambio de carrera implica tiempo, expectativas y recursos que difícilmente se recuperan. Cuando la elección se hace sin claridad, las consecuencias se sienten mucho más allá de la vida universitaria”, señaló Leonardo Laverde, CEO de Lifeducation International.


Factores de riesgo y costos psicológicos
El estudio revela que el 9% de los desertores abandona sus estudios por disgusto con el programa o por una elección errónea basada en expectativas irreales. Además del golpe al bolsillo, el proceso conlleva un alto costo psicológico marcado por la frustración, la incertidumbre y la pérdida de confianza en las capacidades personales.
La falta de autoconocimiento sobre habilidades y fortalezas, sumada a la desinformación sobre la realidad del mercado laboral, son los principales detonantes de estos desajustes tempranos.
Campamento de verano: Una solución desde el propósito
Como respuesta a esta problemática, del 29 de junio al 4 de julio se llevará a cabo el campamento de verano “Identidad, propósito de vida y proyección profesional”. Este espacio busca que los jóvenes realicen un proceso de introspección y exploración vocacional guiado por expertas de talla internacional.
El programa incluye:
- Sesiones de autoconocimiento: Identificación de talentos y herramientas para la toma de decisiones consciente.
- Exploración de campo: Visitas a campus universitarios para contrastar expectativas con la oferta real.
- Mentoría experta: Acompañamiento de coaches certificadas como Olga Lucía Toro y Claudia Ángel, junto a consejeras internacionales como Natalia Becerra y Angela Gutiérrez.
“La orientación vocacional es clave porque permite que la elección deje de ser intuitiva o presionada y se convierta en una decisión más consciente y sostenible en el tiempo”, concluyó Laverde.













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