En una carta de la Conferencia Episcopal de la iglesia católica, se entregaron las directrices que se comenzarán a aplicar en el mes de septiembre para hacer una re-apertura de los templos de manera gradual.
El documento explica que los sacerdotes de cada templo deben garantizar las medidas de bioseguridad y el distanciamiento de dos metros, además sólo se permitirán 50 personas incluyendo al párroco.
Esta norma aplica para todos los municipios sin importar que sean de bajo, mediano o alto contagio de coronavirus.
Después de 15 días se evaluará el comportamiento de los templos y se evaluará si se permite el aforo de hasta un 35% en los templos.
Algo importante es que esta permitido el ingreso de niños y adultos mayores de 70 años, pero deben cumplir extractamenteblas medidas de bioseguridad.



















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