En un esfuerzo por cumplir con el rol de garantes de la sentencia T-361 de 2017, que ordena la delimitación de los páramos en Colombia, la Gobernación de Norte de Santander, junto con la Secretaría de Medio Ambiente, llevó a cabo diálogos con las comunidades de Chitagá y Pamplona. Estas visitas, realizadas los días 7 y 15 de octubre, responden a un llamado de líderes locales preocupados por el impacto que las políticas de delimitación pueden tener en sus territorios y actividades productivas.
El objetivo central de estos encuentros ha sido escuchar las preocupaciones de las comunidades campesinas y generar un espacio de interlocución que permita abordar de manera conjunta cada una de sus peticiones. Entre los puntos más relevantes expuestos por los líderes están el acceso a créditos para pequeños productores, la revisión y reconocimiento de la zonificación realizada en colaboración con Corponor, y la solicitud de mecanismos que garanticen su permanencia en las áreas de influencia de los páramos.
La Gobernación ha enfatizado que su papel es servir como puente entre las comunidades locales y las autoridades nacionales, especialmente el Ministerio de Medio Ambiente, para garantizar que los intereses de los campesinos sean escuchados y atendidos de manera oportuna. En este sentido, la administración departamental ha socializado las inquietudes con el Ministerio, buscando avances en soluciones concretas que promuevan el equilibrio entre la protección del ecosistema y las necesidades de desarrollo de las poblaciones.
Asimismo, las autoridades regionales recalcaron que la delimitación de los páramos no solo responde a una obligación judicial, sino que también representa un paso crucial hacia la sostenibilidad ambiental y la preservación de fuentes hídricas esenciales para el departamento. La Gobernación subrayó su compromiso de garantizar la participación activa de las comunidades en este proceso, reafirmando que su bienestar debe ser una prioridad en cualquier medida de conservación que se adopte.
El diálogo también abordó temas como el impacto de las actividades agropecuarias en las zonas de páramo y la necesidad de estrategias de reconversión productiva que permitan a los campesinos adoptar prácticas más sostenibles sin comprometer su subsistencia. Se espera que este proceso continúe en las próximas semanas, con la participación de más actores locales y la revisión de propuestas concretas que puedan ser llevadas ante el Gobierno Nacional.
En palabras del gobernador William Villamizar, “estos espacios de diálogo son fundamentales para construir una política ambiental que incluya a quienes habitan y dependen de los páramos, garantizando tanto la conservación de este valioso ecosistema como el respeto a los derechos de las comunidades”.
















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