En el marco del Día Mundial del Sueño (13 de marzo), la comunidad médica ha lanzado una alerta contundente: el descanso nocturno no es un lujo, sino un pilar de salud pública tan vital como la alimentación o el ejercicio. Según datos del Hospital San Vicente Fundación Medellín, dormir mal incrementa drásticamente el riesgo de padecer hipertensión arterial, diabetes tipo 2, obesidad, arritmias y accidentes cerebrovasculares (ACV).
La situación en el país es preocupante. Se estima que el 59% de la población colombiana presenta algún trastorno del sueño, y más del 40% depende de medicación para poder descansar.




La apnea y el insomnio: enemigos silenciosos del corazón
Especialistas advierten que condiciones como el síndrome de apnea-hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS) tienen una relación directa con la obesidad y son un factor de riesgo cardiovascular independiente. «Durante la noche, el cerebro activa mecanismos de limpieza de metabolitos. Cuando la calidad del sueño se altera, se genera una desregulación cardiometabólica que agrava la salud a largo plazo», explica la doctora Johana Valderrama, neuróloga clínica del hospital.
Entre 2023 y 2025, el Hospital San Vicente Fundación atendió a 3.231 personas por estos trastornos, evidenciando que síntomas como el ronquido intenso o la fatiga constante no deben normalizarse.
















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