En el marco del Día Mundial de la Hipertensión (17 de mayo), médicos especialistas han revelado en Colombia la disponibilidad de un tratamiento revolucionario que reduce significativamente la presión arterial en pacientes que no responden a tratamientos convencionales. Se trata de la denervación renal por radiofrecuencia, un procedimiento mínimamente invasivo que representa una esperanza para los más de 5,1 millones de colombianos que viven con esta condición, según la Cuenta de Alto Costo (CAC).
Este tratamiento, ya implementado en más de 70 países y avalado por la FDA de Estados Unidos desde 2023, modera la actividad nerviosa de las arterias renales mediante radiofrecuencia, logrando una reducción sostenida de la presión arterial. En Colombia, esta técnica está disponible y podría cambiar el panorama para quienes sufren de hipertensión resistente, una forma de la enfermedad que no mejora pese al uso de múltiples medicamentos y estilos de vida saludables.
¿Por qué es tan urgente tratar la hipertensión?
La hipertensión arterial es una de las principales causas de muerte prematura en el mundo. El 46 % de las personas que la padecen no lo saben, según la OMS, y solo 1 de cada 5 tiene su enfermedad bajo control. En Colombia, el 60,8 % de los diagnosticados son mujeres, y las regiones más afectadas son la Central y la Caribe.
Silenciosa y progresiva, esta condición no suele presentar síntomas visibles, pero puede desencadenar infartos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal y otras enfermedades graves.
Denervación renal: una innovación que marca la diferencia
Este procedimiento se realiza mediante una pequeña incisión en la ingle, por la cual se introduce un catéter hasta las arterias renales. Una vez en posición, se emite energía de radiofrecuencia controlada que reduce la actividad de los nervios hiperactivos. El procedimiento es ambulatorio, seguro y de recuperación rápida.
Según estudios clínicos, reduce hasta en un 28 % el riesgo de eventos cardiovasculares graves, incluyendo infartos e insuficiencia cardíaca. “Esta técnica ofrece una nueva oportunidad a quienes viven con el riesgo constante de complicaciones, incluso bajo tratamiento farmacológico”, señala el doctor Sánchez, especialista en hipertensión arterial.
Un llamado a actuar
La meta de la OMS es reducir la prevalencia de hipertensión en un 33 % para 2030. Lograrlo requiere detección temprana, acceso a tratamientos efectivos y educación sobre hábitos saludables.
Desde adoptar una dieta balanceada, dejar el cigarrillo, controlar el consumo de sal, hasta practicar actividad física regular y hacer seguimiento médico, cada acción cuenta.
















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