En Colombia, la promoción del parto humanizado ha tomado un impulso significativo desde la aprobación en 2022 de la “Ley de parto digno, respetado y humanizado”. Esta legislación tiene como objetivo principal que las mujeres gestantes vivan su proceso de parto con autonomía, respeto y acompañamiento, asegurando también los derechos del recién nacido.
A pesar de los avances legales, la realidad evidencia que todavía hay retos importantes para que este modelo se implemente de manera integral. La Primera Encuesta Nacional de Parto y Nacimiento (2024), liderada por el Movimiento Nacional por la Salud Sexual y Reproductiva, reporta que más de un tercio de las mujeres no recibió información adecuada ni otorgó consentimiento para intervenciones como la cesárea. Además, un 15,6% denunció trato físico inapropiado durante la atención, y sólo un reducido 6,3% pudo decidir la posición para parir.
La doctora Claudia Marcela Otálora Forero, coordinadora de Ginecología y Obstetricia en el Hospital Infantil Universitario de San José, señala que el parto en Colombia está orientado a la atención médica respetuosa, aunque reconoce que la normatividad actual ha fortalecido prácticas que promueven la dignidad, como la presencia del acompañante, la analgesia y la información clara sobre los procedimientos.
El parto humanizado beneficia no sólo a la madre, sino también al recién nacido. El contacto piel con piel inmediato y la lactancia temprana son fundamentales para el bienestar del bebé y el vínculo materno, explica la doctora Otálora. La Organización Mundial de la Salud (OMS) respalda estas prácticas en sus recomendaciones para una experiencia de parto positiva.
Entre los desafíos para avanzar están la infraestructura hospitalaria limitada, que impide la permanencia continua del acompañante, y la falta de espacios adecuados para el parto y la recuperación. Además, la capacitación continua del personal de salud es vital para mejorar la calidad del servicio, fortaleciendo el acompañamiento emocional y la promoción del parto vaginal.
En el Hospital Infantil Universitario de San José se han implementado programas de formación para profesionales de la salud, con el fin de garantizar que más mujeres puedan vivir un parto humanizado, seguro y respetuoso.
















Discussion about this post