
“Es indudable que traemos una nueva cultura del circo”, dijo Alexandra Piedrahita, relacionista pública, del Circo de Montecarlo, para anunciar la presencia de su espectáculo, en la capital nortesantandereana y la variedad de actos, en los que no se incluyen animales, motivo de apoyo por parte de la Alcaldía de Cúcuta.
El Circo de Montecarlo, viene en gira desde la capital del país, donde estuvieron durante tres meses. Cúcuta, es la segunda ciudad de Colombia, que visita y según la vocera, le apuestan como empresa a una ciudad, diferente a las tradicionales como Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga.
La ausencia de animales, en sus actos, le apunta a otras formas divertidas de hacer circo, de ahí que una de sus propuestas sea adrenalina bajo la carpa, una combinación de velocidad, vértigo y el deporte extremo de las bicicletas BMX con motocicletas de alto cilindraje, conocido como “Freestyle”.
Magia y risa, se conjugan en la carpa de 20 metros de altura, que puede recibir hasta 2.500 personas. El “clown” o payaso blanco, es tal vez una de las particularidades, su acto de “transformer”, que inicia como auto y finaliza como persona, es realizado por un Ucraniano, que dice sentirse a gusto en la ciudad pese a su calor y llamarle la atención la espontaneidad de sus gentes.
Pese a que en el circo conviven, actores de diferentes nacionalidades, es la camaradería la que se ve y cada cual hace lo propio para entenderse con sus compañeros, con quienes en últimas hablan el mismo lenguaje, que noche tras noche, genera risas, produce admiración y al final la satisfacción en el público, de haber concurrido a un buen espectáculo.













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