El ataque cerebrovascular (ACV) es hoy una de las principales amenazas para la salud de los colombianos. Según el Ministerio de Salud, 1 de cada 4 personas está en riesgo de sufrirlo, y el 60% de quienes lo padecen mueren o quedan con algún tipo de discapacidad permanente.
Cada minuto cuenta. En tan solo 60 segundos, un ACV puede destruir hasta 2 millones de neuronas, lo que convierte la atención inmediata en un factor decisivo para evitar secuelas graves como pérdida del habla, dificultades de movilidad o problemas cognitivos.
Los tipos de ACV y sus consecuencias
Los especialistas explican que existen dos formas principales de ataque cerebrovascular:
- Isquémico: el más frecuente, causado por la obstrucción de una arteria cerebral que impide la llegada de oxígeno al cerebro.
- Hemorrágico: ocurre cuando una arteria se rompe y provoca sangrado en el tejido cerebral, asociado generalmente a hipertensión crónica o ruptura de aneurismas.
Ambos pueden dejar secuelas profundas en la movilidad, el lenguaje, la memoria y la conducta, además de aumentar el riesgo de complicaciones como convulsiones, trombosis o neumonías.
La estrategia CORRE (+): actuar rápido salva vidas
En Colombia se ha implementado la campaña CORRE (+), que permite a la ciudadanía identificar los síntomas clave de un ACV:
- C: Cara torcida o dolor de cabeza intenso.
- O: Ojo con pérdida de visión.
- R: Rápida debilidad en un brazo o pierna.
- R: Raro al hablar.
- E: Equilibrio perdido.
- (+): Llamar de inmediato a emergencias.
“El tiempo es cerebro. Cada minuto de retraso aumenta el riesgo de muerte o discapacidad”, enfatizó el Dr. Sebastián Vásquez, neurointensivista de la Clínica del Country y Clínica La Colina.
Avances institucionales
Ambas clínicas se encuentran en proceso de certificación internacional como centros especializados en el manejo de ACV, lo que garantizará estándares de atención de primer nivel, tecnología avanzada y equipos médicos altamente capacitados.
Prevención y llamado a la acción
Aunque el ACV es prevenible controlando factores de riesgo como hipertensión, diabetes, obesidad y tabaquismo, cuando ocurre es vital actuar con rapidez. “Necesitamos que los colombianos reconozcan la estrategia CORRE (+) y acudan de inmediato a un centro de cuarto nivel. Esa decisión puede significar la diferencia entre la vida y la muerte”, concluyó el especialista.
















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