El Catatumbo, históricamente golpeado por el conflicto y el abandono estatal, empieza a transformar su realidad con la llegada de la Agencia Nacional de Tierras a zonas antes inalcanzables.
Cúcuta, Norte de Santander. 30 de mayo de 2025. La Reforma Agraria avanza con paso firme en el Catatumbo. La Agencia Nacional de Tierras (ANT) ha logrado realizar 603 levantamientos topográficos en 67 veredas de los municipios de Ocaña, Ábrego, Tibú, Hacarí y San Calixto, abarcando cerca de 8.200 hectáreas que ahora están en proceso de titulación.
Con esta acción, se espera beneficiar a más de 600 familias campesinas que, por años, vivieron sin certeza jurídica sobre sus tierras. Esta medida hace parte de los compromisos del Gobierno Nacional con el ordenamiento social del territorio y la implementación de una Reforma Agraria con enfoque territorial.
“Esperamos beneficiar a unas 603 familias; por eso, seguiremos llegando a los territorios, trabajando de la mano con los Comités Municipales de Reforma Agraria, juntas de acción comunal, organizaciones campesinas y alcaldías”, afirmó Javier Alonso Santiago, coordinador de la Unidad de Gestión Territorial Nororiente de la ANT.
La labor ha sido posible gracias a un equipo multidisciplinario de más de 40 profesionales entre topógrafos, abogados, agrónomos, trabajadores sociales y enlaces campesinos, que han recorrido zonas de difícil acceso para recolectar información jurídica, agronómica y técnica.
Este proceso no solo reconoce el vínculo ancestral del campesinado con la tierra, sino que los integra al Registro de Sujetos de Ordenamiento (RESO), paso fundamental para su posterior titulación.
“Durante muchos años no hubo presencia del Estado en estas zonas. Hoy los campesinos sienten que, por fin, están siendo escuchados y acompañados”, expresó Édgar Barrios, profesional de campo de la ANT.
Uno de los beneficiarios, Gabriel Ángel Muñoz, campesino de la vereda Maracaibito en Hacarí, destacó el impacto positivo del programa: “Invito a todos los campesinos a acogerse al proyecto de la Agencia Nacional de Tierras. Legalizar nuestros predios es sembrar futuro para nuestras familias”.
Además, gracias al decreto de conmoción interior, se ha logrado avanzar en procesos de titulación incluso en predios con cultivos de uso ilícito, ofreciendo alternativas legales a comunidades que han vivido en la informalidad y el riesgo.
Este nuevo capítulo de la Reforma Agraria representa una apuesta por la justicia social y la dignidad campesina en una región históricamente olvidada. En el Catatumbo, la tierra ahora es sinónimo de esperanza.
















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