Durante la sesión extraordinaria del Consejo Departamental de Paz, el mandatario regional destacó que la paz es un propósito prioritario en su plan de gobierno y reiteró la necesidad de garantizar la seguridad de las comunidades.
San José de Cúcuta, 11 de mayo de 2025. La paz sigue siendo un objetivo fundamental para el departamento de Norte de Santander. Así lo expresó el gobernador William Villamizar durante la sesión extraordinaria del Consejo Departamental de Paz, donde se analizó el avance de las negociaciones con grupos armados y la posibilidad de establecer una Zona de Ubicación Temporal (ZUT) para la disidencia del Frente 33 de las FARC en el municipio de Tibú, así como el reinicio de diálogos con el ELN.
El encuentro reunió a representantes de la Iglesia, líderes campesinos, delegados del Gobierno Nacional, sectores sociales y consejeros de paz, quienes compartieron sus visiones y preocupaciones sobre la situación actual de orden público en la región, especialmente en el Catatumbo.
“El departamento necesita la paz, y como gobierno departamental estamos comprometidos con ese propósito. Nuestra administración ha orientado esfuerzos significativos desde el Plan de Desarrollo para aportar a la superación del conflicto armado”, afirmó Villamizar.
Zona de ubicación: un paso hacia el desarme
Uno de los puntos centrales de la reunión fue la discusión sobre el establecimiento de una zona de ubicación para la disidencia del Frente 33, un grupo armado residual que ha mantenido fuerte presencia en el Catatumbo. Según explicó el gobernador, se ha considerado una zona rural ubicada aproximadamente a 30 kilómetros del casco urbano de Tibú como el lugar posible para la concentración de este grupo, aunque aún no hay una decisión definitiva.
“Lo que se busca es que los miembros del Frente 33 puedan agruparse en un solo lugar como paso previo a la firma de un acuerdo de paz. Esta medida, junto con el avance en los diálogos con el ELN, nos permitiría disminuir las hostilidades, generar hechos de paz concretos y reducir el accionar de los actores violentos en el territorio”, destacó el mandatario.
Diálogo con el ELN y situación humanitaria
Villamizar también hizo énfasis en la necesidad de avanzar en un nuevo ciclo de diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), considerando el clamor de las comunidades que han sido víctimas del conflicto armado y del enfrentamiento entre este grupo y las disidencias.
“Hay preocupación profunda en sectores como Filogringo, donde muchas familias se han visto obligadas a abandonar sus hogares. La comunidad está atrapada en medio del fuego cruzado entre el ELN, las FARC y las operaciones militares del Ejército. Necesitamos garantías, necesitamos una ruta clara que priorice la vida y los derechos humanos”, afirmó.
Uno de los temas más alarmantes expuestos por el gobernador fue el incremento del reclutamiento forzado de menores en la región, especialmente con fines de explotación sexual, de acuerdo con informes entregados por la Fiscalía.
“Estamos trabajando desde la Secretaría de Educación en acciones pedagógicas para evitar que nuestros niños y adolescentes sigan cayendo en manos de los grupos armados. Llevamos este tema a las mesas de diálogo y de reclutamiento forzado, porque no podemos permitir que la infancia siga siendo víctima del conflicto”, puntualizó Villamizar.
Respaldos y compromisos
El gobernador también reconoció el respaldo que ha tenido la propuesta de la zona de ubicación por parte de diferentes sectores, incluidos la Iglesia Católica y organizaciones campesinas, así como el Gobierno Nacional, al que agradeció por mantener abiertas las puertas del diálogo y por avanzar en la agenda de paz territorial.
Por su parte, el Consejo Departamental de Paz anunció que emitirá un comunicado respaldando los esfuerzos de concentración del Frente 33 y el reinicio del diálogo con el ELN, con el fin de contribuir a la disminución de la violencia y al fortalecimiento de los procesos comunitarios en las zonas más afectadas.
“La paz no puede seguir siendo un discurso. Debe ser una realidad que transforme la vida de nuestras comunidades. En Norte de Santander estamos haciendo nuestra parte y esperamos que estos procesos avancen con responsabilidad y compromiso de todas las partes”, concluyó Villamizar.
Hacia un nuevo escenario de reconciliación
Con esta sesión extraordinaria, Norte de Santander reafirma su papel protagónico en los esfuerzos de construcción de paz a nivel nacional. La posibilidad de que un actor armado menos permanezca activo en el Catatumbo representa no solo una victoria en términos de seguridad, sino también una oportunidad para reconfigurar la relación entre el Estado y las comunidades que han vivido por décadas en medio del abandono y la violencia.
El gobierno departamental mantiene la expectativa de que, en las próximas semanas, se concreten los acuerdos necesarios para formalizar la zona de ubicación temporal en Tibú y se avance en las garantías de seguridad para la población civil, especialmente en las áreas rurales más vulnerables.
En medio de la incertidumbre, la administración de William Villamizar continúa apostando por el diálogo como herramienta transformadora, construyendo puentes entre el Estado, las comunidades y los actores del conflicto. Porque como lo dijo el propio gobernador: “A Norte de Santander le conviene la paz”.
















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