Las empresas colombianas han vuelto a priorizar a Venezuela en sus planes de expansión, motivadas por una apertura económica que, aunque compleja, ofrece rendimientos difíciles de ignorar. En un reciente encuentro organizado por la firma global Baker McKenzie en su sede de Bogotá, expertos de las oficinas de Colombia, Venezuela y Estados Unidos analizaron la reactivación del mercado vecino.
El panel concluyó que Venezuela ha dejado de ser un terreno de prohibiciones para convertirse en un desafío de gestión operativa y agilidad institucional.
Derribando mitos sobre las sanciones y la operación financiera
Uno de los puntos centrales de la jornada fue aclarar el alcance real del régimen de sanciones de los EE. UU. Los especialistas enfatizaron que, si bien estas siguen en vigor, aplican principalmente para interacciones con el gobierno venezolano, sus agencias y empresas del Estado. Por el contrario, el sector privado opera con normalidad y no está bajo un régimen de embargo legal generalizado.
En el ámbito financiero, se destacó la emisión de la Licencia General 57 por parte de la OFAC el pasado 16 de abril. Esta licencia autoriza de forma amplia la prestación de servicios financieros con el Banco Central de Venezuela y otras instituciones públicas, bajo ciertas limitaciones.
«No hay una restricción legal que impida a una empresa privada tener cuentas en el extranjero o pagar en divisas; lo que enfrentamos es un tema de gestión bancaria. Las empresas privadas están operando con normalidad siempre que sepan navegar los estándares de transparencia exigidos», explicó María Eugenia Salazar-Furiati, socia de Baker McKenzie Venezuela.
Reformas legales: Motores de inversión en energía e infraestructura
El potencial de crecimiento del país está estrechamente ligado a nuevas reformas legales diseñadas para incentivar la participación del sector privado en áreas críticas. Entre los avances más significativos se encuentran:
- Ley Orgánica de Hidrocarburos: La reciente reforma constituye un gran paso que mejora sustancialmente la legislación previa en la materia.
- Celeridad Administrativa: Se adelantan reformas para agilizar registros, permisos y el funcionamiento de sociedades, buscando la seguridad jurídica que demanda el inversionista.
- Tratados Bilaterales: Se resalta la suscripción de un tratado de protección de inversiones entre Colombia y Venezuela, cuya entrada en vigencia es una alta expectativa del sector empresarial.
Sectores con mayor potencial de reactivación
Con esta nueva realidad, el foco de atención para el capital colombiano se traslada a sectores que contribuyen a la revitalización sostenible de ambas economías:
- Petróleo, minería y electricidad.
- Infraestructura y servicios básicos.
- Alimentos y medicinas.
Para Alejandro Mesa, Socio Director de Baker McKenzie Colombia, esta activación es una realidad que las empresas no pueden ignorar. «No se trata solo de ver la oportunidad, sino de entender cómo ejecutarla bajo los estándares globales de cumplimiento».
















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