Dormir bien no es solo un descanso para el cuerpo; es un proceso biológico crítico que regula el metabolismo, el estado de ánimo y el sistema inmunológico. Sin embargo, en torno al sueño persisten creencias que pueden afectar la salud a largo plazo. En el marco del mes del bienestar, expertos de Herbalife desmitifican las ideas más comunes sobre el sueño y su impacto real en el organismo.
“El sueño influye incluso en la forma en que tomamos decisiones en el día a día”, explica el médico Nataniel Viuniski, integrante del Consejo de Asuntos de Nutrición de Herbalife. Según el especialista, reducir las horas de descanso bajo la premisa de que no tiene efectos graves es uno de los errores más frecuentes en la sociedad actual.
Los mitos más comunes frente a la evidencia científica
El análisis liderado por el Dr. Viuniski revela realidades que contradicen las costumbres de muchos colombianos:
- ¿Compensar el sueño el fin de semana?: Es un mito. La «deuda de sueño» no se revierte fácilmente. Aunque dormir más el domingo reduce el cansancio inmediato, no compensa los daños metabólicos y cognitivos acumulados durante la semana.
- ¿Dormir más es siempre mejor?: No necesariamente. Si bien dormir poco es perjudicial, dormir en exceso (más de 9 o 10 horas de forma habitual) puede estar asociado a problemas de salud. La clave es la calidad y la consistencia.
- Alcohol y descanso: Existe la creencia de que el alcohol ayuda a dormir por su efecto sedante. La realidad es que, aunque ayuda a conciliar el sueño rápido, fragmenta el descanso y reduce la fase REM, impidiendo un sueño reparador.
Hábitos que transforman el descanso
Para lograr una higiene del sueño efectiva, los expertos recomiendan prestar atención a la alimentación y la actividad física. El consumo excesivo de cafeína y las cenas muy abundantes son enemigos directos de un buen descanso. Asimismo, aunque el ejercicio es vital para la salud, realizarlo a altas horas de la noche puede tener un efecto estimulante en algunas personas, dificultando la desconexión necesaria para dormir.
“Las elecciones que hacemos a lo largo del día impactan directamente en el descanso nocturno”, concluye Viuniski. Adoptar un estilo de vida activo y saludable, respaldado por una nutrición equilibrada, es el camino para que el sueño cumpla su función regeneradora en el bienestar mental y emocional.
















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