Debido a la escasez mundial de órganos para trasplante y diversas patologías o situaciones (traumas) que afectan los tejidos, la Universidad Antonio Nariño (UAN), lleva varios años trabajando en una línea de investigación en regeneración de tejidos mediante ingeniería tisular; cuyo objetivo principal es mejorar la calidad de vida de las personas que, por alguna razón, padecen alguna enfermedad o circunstancia que les hizo perder la función de un órgano o una extremidad de su cuerpo y, a través de las alternativas que ofrece el área, los expertos tratan de regresar la capacidad funcional, utilizando diferentes elementos como los biomateriales, materiales biológicos y los conocimientos de la parte celular, considerando sus procesos, características e interacciones.
“Existen estadísticas contundentes en las que se comprueba la necesidad de la donación de órganos, no solo en Colombia sino a nivel mundial. Hay muchas personas en lista de espera, entonces con la ingeniería de tejidos se pretende crear esos órganos para ayudar a subsanar esa necesidad. Vemos con los avances que ya es posible reconstruir estructuras complejas como la piel, tejido cartilaginoso y en odontología, puntualmente, se ha desarrollado mucosa oral con gran potencial para ser usados en medicina traslacional. En este campo ya hay muchos avances esperanzadores”, aseguró Camilo Andrés Alfonso, docente de la UAN.
En Colombia, actualmente hay aproximadamente 3.098 personas que se encuentran en lista de espera para recibir la donación de un órgano y algunos estudios demuestran que el 20% de estas personas fallecen esperando escuchar esa llamada que promete salvarles la vida.
“Por medio de la ingeniería de tejidos y de la medicina regenerativa se hacen investigaciones in vitro; con ellas se trata de imitar el comportamiento de los sistemas en su estado natural o nativo, entiéndase por órganos o partes del cuerpo, eso se conoce como biomimetismo; donde se quiere imitar las características naturales de un sistema, lo que tiene una alta complejidad y, por ello, hay distintas áreas del conocimiento que participan de los desarrollos” afirmó Sebastián Jaramillo, docente de la UAN.
Según los investigadores, si bien no es una línea nueva, sí ha venido consolidándose en aras de ser una alternativa para la generación de órganos y tejidos artificiales, en favor de las personas que los necesitan. “La Ingeniería Tisular se basa en tres pilares fundamentales: el uso de biomateriales, la aplicación de células madre y las moléculas de señalización. Desde la Línea de investigación de Ingeniería Tisular y Medicina Regenerativa de la UAN se ha venido trabajando en diferentes ejes de investigación conformando un grupo interdisciplinar integrado por investigadores de diferentes facultades incorporando disciplinas emergentes como la nanotecnología., enfatizó el profesor Alfonso.
La nanotecnología y particularmente, los nanomateriales, se involucran porque gracias a los desarrollos que alcanzaron actualmente, se puede llegar a un nivel de manipulación de la estructura de esos materiales a una escala nanoscópica, lo que permite modificar componentes, estructuras, identificarlos y verlos, incluso, casi que darles las características que se deseen y es por esto que la nanotecnología tiene una cabida importante en los nuevos desarrollos que se están haciendo.
“Sobre todo porque muchas de las cosas que nosotros queremos garantizar en funcionamiento son procesos que tienen lugar tanto a la escala nanoscópica como a la escala microscópica. Así se obtienen varios beneficios. El primero, es que eventualmente se podría garantizar una mayor efectividad de los procesos biológicos, a veces muchos de los elementos que se requieren para esos procesos son de esas escalas, entonces poder trabajar con estructuras con nanoporos o materiales como nanofibras o nanopartículas hace que las características del tejido creado sean más compatibles con el tejido circundante, disminuyendo así las posibilidades de efectos adversos”, afirmó Jaramillo.
Para estas investigaciones los expertos han probado diferentes biomateriales y materiales biológicos entre ellos los biopolímeros, pero hay que hacer claridad en este último porque este concepto lo asocian simplemente con la parte de procesos estéticos y los problemas que se han conocido al respecto.
Los biopolímeros son un material “noble e interesante” que se encuentran en la naturaleza, pero que tienen características de un polímero y eso hace que tenga diversas aplicaciones. Los biopolímeros como tal se pueden aplicar en medicina, agricultura, e industria, entre otras áreas. Infortunadamente, su uso indiscriminado e irresponsable ha traído un estigma alrededor de estos materiales. Sin embargo, gracias a este tipo de estudios que se realizan en la UAN se contribuye a que se desmitifique este concepto.
Si bien aún estamos lejos de replicar órganos completos, los avances en el área de la ingeniería tisular y la medicina regenerativa son cada vez más alentadores. La adición de nuevas técnicas como la bioimpresión permiten ilusionarse con poder en un futuro cercano imprimir sistemas completos que sirvan de andamios para la producción a voluntad de diversos órganos.
















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