Boehringer Ingelheim y la marca Durex de Reckitt Benckiser se unen por primera vez en la campaña “Más placer, más salud, la diabetes no es un obstáculo para disfrutar el sexo” para hablar de lo que nadie habla, diabetes y sexo.
Según el Doctor Roberto Ramírez, nefrólogo y miembro de la Sociedad Colombiana de Nefrología, “en el mundo aproximadamente 422 millones de personas viven con diabetes, de las cuales 50% hombres y 40% mujeres presentan dificultades en su sexualidad”.
Entre las dificultades que pueden presentarse en hombres y mujeres se destacan:
Efectos en hombres: disfunción eréctil, pérdida de fuerza en la erección – la cual se ve agravada paulatinamente-, disminución en las hormonas sexuales masculinas (testosterona), lo cual hace que los músculos se disminuyan y que el pelo facial y capilar se caiga.
Efectos en mujeres: pérdida del deseo sexual, baja en la lubricación vaginal, disminución de las hormonas sexuales femeninas, perdida de la satisfacción sexual, la cual afecta y genera cambios en la piel por lo cual cambia la calidad de la piel.
Una disfunción sexual implica la ausencia o la modificación de una o de varias fases de la respuesta sexual: deseo, excitación, orgasmo y resolución. Según cada caso, puede tratarse de problemas de salud, falta de interés, una imposibilidad para sentir placer, entre otros factores. “Tener diabetes no significa que se desarrollará automáticamente una disfunción sexual. Sin embargo, más de la mitad de los hombres con diabetes pueden verse afectados y la posibilidad de problemas aumenta con la edad. Por otro lado, las mujeres con esta enfermedad tienen el doble de probabilidades de experimentar problemas sexuales que las que no la padecen” afirma Ramírez.
“Sabemos que esta enfermedad no es fácil, aun así, se aprenda a vivir con ella, restringe lo que comes en el plato; azúcar, grasas, carbohidratos… pero, lo que se come en la cama se puede comer con libertad” mencionó Alexandra López, experta en temas de sexualidad.
Ahora, el mundo se enfrenta a una marcha implacable de la diabetes que incrementará 34% para el 2030 según proyecciones de la Organización Mundial de la Salud.4 Por lo cual, a pesar de las condiciones desfavorables, la educación debe ser una herramienta para controlar la patología, se debe inculcar la responsabilidad informada, es decir, permitir que el paciente se haga cargo de su condición a partir de una base informativa sólida respecto a ella.
“Las dificultades sexuales son solo una de las numerosas consecuencias que conlleva esta enfermedad. A medida que progresa va afectando varios órganos vitales como el corazón, el riñón, los ojos y puede ocasionar enfermedades cardíacas, ataques cerebrovasculares, entre otras. De esta manera es necesario controlarla y proteger estos órganos. Es por esto que tener estos espacios informativos que ayudan incluso a desmentir tabús son importantes para ayudar a los pacientes diabéticos” aseguró Juan Carlos Tovar, director médico de Boehringer Ingelheim S.A.,
Para evitar que se presenten estos tipos de problemas relacionados con la diabetes, los expertos promueven que las personas lleven estilos de vida saludables y un acompañamiento cercano de un profesional de la salud.
















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