San José de Cúcuta, Norte de Santander, 2 de julio de 2025 – En un paso significativo para la atención de la salud mental y el uso problemático de sustancias en niños, niñas y adolescentes, Cúcuta ha sido testigo de la inauguración de la sede hospitalaria de la IPS Niños de Papel. Este esfuerzo, consolidado con el apoyo de la Universidad Simón Bolívar, representa una esperanza tangible en una región que, como el resto del país, enfrenta desafíos crecientes en el bienestar emocional y la prevención de adicciones en la población joven.
La apertura de esta moderna instalación no solo amplía la capacidad de atención especializada, sino que subraya la urgencia de abordar integralmente condiciones que, si no son tratadas a tiempo, pueden tener consecuencias profundas en el desarrollo integral de los menores. La iniciativa busca desestigmatizar la salud mental y ofrecer un espacio de recuperación y reinserción para quienes se encuentran en riesgo o ya afectados por estas complejas realidades.
IPS Niños de Papel: Más de Tres Décadas de Compromiso Social
IPS Niños de Papel es una organización con una trayectoria de más de 32 años dedicada al desarrollo de propuestas de atención integral. Su misión se centra en la prevención, promoción, tratamiento y rehabilitación de situaciones que amenazan el desarrollo emocional, la salud mental y la dinámica familiar y social de niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Desde 2012, la institución se ha consolidado como pionera en ciudades como Bucaramanga, Cartagena, Montería y Cúcuta, al implementar un modelo de atención exclusivo para la salud mental y el uso problemático de drogas en menores con conductas tóxicas y comportamentales de riesgo.
La propuesta institucional de Niños de Papel se caracteriza por un enfoque centrado en el usuario, trascendiendo para unir fuerzas con aliados y, fundamentalmente, con las familias. Su labor se teje en una red de «conexión, unión y acompañamiento». Se conectan con familias, escuelas, empresas y comunidades para promover procesos que aseguren buenas prácticas en educación, convivencia y salud mental. Se unen y acompañan al usuario y su familia en el abordaje de crisis, la estabilización clínica y emocional, y el desarrollo de procesos que permitan tratar y superar las situaciones que originaron o desencadenaron la afectación de la salud mental, facilitando así su plena participación en los contextos sociales, ocupacionales y familiares. Para quienes están en riesgo o ya afectados por condiciones psicosociales, Niños de Papel se presenta como un aliado fundamental para conectar, unirse y encontrar apoyo.
La Visión del Fundador: Padre Manuel Jiménez Tejerizo
El Padre Manuel Jiménez Tejerizo, presidente y fundador de Niños de Papel y oriundo de Cúcuta, compartió su profunda conexión con la región y la motivación detrás de este proyecto. Con experiencia sacerdotal en la ciudad desde 1971, el Padre Jiménez ha sido testigo de la evolución de las problemáticas juveniles, lo que le ha llevado a una actitud constante de escucha para «captar primero la problemática real de los niños, no muchas veces la que nos inventamos nosotros personalmente, y abordarla integradamente».

Niños de Papel opera en todo Colombia con un modelo integral que abarca desde la gestión de riesgo hasta la rehabilitación y reinserción social, estructurado en cuatro etapas. En Cúcuta, la organización ha estado presente durante dos años con servicios ambulatorios y de gestión de riesgo. Con la inauguración de la nueva sede hospitalaria, se abren las puertas para niños con «problemas un poco más complejos», marcando un hito al ofrecer atención especializada para «problemas mentales, en inicio de problemas mentales». El Padre Jiménez enfatiza la importancia de no estigmatizar: «no podemos decir a un niño que intente suicidarse o esté en la droga, no podemos estigmatizarle y decirle que es loco, no hay ningún niño loco».
El modelo de Niños de Papel busca «restablecer los derechos e ilusionar a los niños», y el fundador destaca un exitoso 70% de niños que logran salir adelante. Sin embargo, advierte sobre la naturaleza progresiva de los problemas de salud mental si no se les presta atención temprana. Uno de los riesgos más críticos en la actualidad, según el Padre Jiménez, es el uso excesivo de las redes sociales, que puede llevar a los menores a «problemas mentales muy graves». Para él, el problema de fondo no es solo la manifestación de una conducta (como la adicción o la ideación suicida), sino «el por qué» de esas problemáticas, instando a abordarlas de manera integral para ofrecer soluciones duraderas.
Dirigiéndose a los padres de familia, el Padre Manuel lanzó un llamado crucial: «que tengan actitud de escucha». Subrayó la importancia de no conceder todo a los hijos, de enseñarles a ganar y a agradecer, y de estar muy atentos a cualquier signo de alarma, como la mentira, el robo, la depresión o la dependencia a los celulares. Esta atención temprana es clave para intervenir antes de que los problemas se agraven.
El Padre Jiménez destacó la «magia de Niños de Papel», que reside en reconocer la complejidad del problema y la necesidad de unirse con otras instituciones y empresas. La colaboración con la Universidad Simón Bolívar ha sido «maravillosa», con miembros de la junta directiva de la universidad integrándose activamente. Asimismo, resaltó el apoyo de empresas de la región, como Cerámica Italia, que donó toda la cerámica para el nuevo edificio. «Esa unión hace la fuerza», afirmó.
La nueva sede marca un incremento significativo en la capacidad de atención. De una capacidad previa de unos 30 niños en hospital día y unas 500 consultas ambulatorias al mes, la organización ahora abrirá 60 camas hospitalarias y espera atender a 150 niños en hospital día, sumando muchas más consultas ambulatorias. Este proyecto, que ha significado una inversión de 5.000 millones de pesos, es calificado por el Padre Jiménez como «un milagro» y generará aproximadamente 70 empleos en un año, contribuyendo no solo a resolver problemas de los niños sino también a la comunidad en general.
Para acceder a los servicios de la IPS, los interesados pueden acercarse personalmente o a través de su IPS de origen (si aplican a entidades como Ecosalud o Sanitas), o directamente en la sede de Niños de Papel, donde se les guiará en la ruta de atención. Esta ruta incluye visitas diarias a escuelas, colegios y comunidades para aplicar tamizajes que identifican niños en riesgo alto o medio, abriendo así la puerta a la intervención, así como la posibilidad de que un agente de policía refiera a un niño en situación de calle para recibir atención.
La Universidad Simón Bolívar: Un Aliado Estratégico y Sensible
La Dra. Zuleima Bitar Yidi, psicóloga, sexóloga, directora de la especialización en adicciones y profesora del programa de psicología de la Universidad Simón Bolívar (UNISIMON), destacó el rol fundamental de la universidad en esta alianza. Para ella, la colaboración es una «unión sensible ante una necesidad» que ha crecido alarmantemente: el incremento de adicciones e ideación suicida en menores de edad, fenómenos que anteriormente no eran tan comunes en esta población.
Desde UNISIMON, el programa «Pégate a la Vida» y el grupo de estudiantes «Decodificadores del Silencio» trabajan en «decodificar el silencio de las personas», un lema que se alinea con la filosofía de Niños de Papel de que «el silencio habla». La vinculación del rector, Dr. Consuegra, y la directora, Dra. Yolanda, en la junta directiva de Niños de Papel, refleja el compromiso de la universidad en aportar y tomar decisiones que impacten positivamente a la sociedad. Para la Dra. Bitar, es «hermoso ver cómo un proyecto que nació como un sueño del padre hoy en día se cristaliza», especialmente al ver a niños de 7 u 8 años con adicciones o de 10 años con ideación suicida, situaciones que «no hay derecho» a ignorar.

La Universidad Simón Bolívar no solo ofrece apoyo económico, sino que integra a sus estudiantes en prácticas de «docencia servicio», trayendo a futuros profesionales, especialmente a aquellos ya sensibilizados como los «decodificadores del silencio». Esta formación prepara a los estudiantes para abordar estos temas con humanidad, siendo «seres humanos antes que profesionales». La Dra. Bitar hizo un llamado a otras universidades e instituciones a unirse, destacando que «Niños de Papel ya está en el IDS, ya está con la Simón Bolívar, ya está con otras instituciones», además de contar con el apoyo de benefactores anónimos. Para ella, es un honor pertenecer a ambas instituciones y poder «aportar desde mi ser todo lo que me apasiona y es poder sensibilizarme con el dolor ajeno».
El Rol de las Redes Sociales y las Señales de Alerta para los Padres
La Dra. Bitar profundizó en cómo las redes sociales han «disparado» el incremento de estos problemas, creando confusiones sobre «el ideal de la mujer perfecta, del hombre perfecto, del niño perfecto», lo que lleva a la baja autoestima. Además, las redes han transformado a los padres en «internautas», distanciándolos de sus hijos, quienes recurren a celulares o tabletas para sentirse ocupados.
En este contexto, la Dra. Bitar hizo una «invitación» vital a los padres: «miren las señales de alarma, miren las señales de alerta» y, fundamentalmente, «denle el amor a sus hijos». Subrayó que los problemas de adicciones, farmacodependencia e ideación suicida no son exclusivos de la sociedad, sino que «es de cada hogar», y provienen «del corazón de cada padre una palabra bonita». Instó a los padres a decirles a sus hijos «lo importante que es», como ella misma lo hace diariamente con los suyos.
Identificar las señales de alerta es crucial: cambios físicos o emocionales, la pérdida de interés en actividades que antes disfrutaban (reírse, contar historias, saludar a los padres, el arreglo personal, jugar, ir a estudiar). Un niño que ya no saluda a su padre «porque para qué si no me escucha» es una señal clara.
Respecto al matoneo (bullying) en los colegios, la Dra. Bitar afirmó que se ha tomado «seriamente» la responsabilidad de las instituciones y los padres, pero el problema ha crecido tanto que se necesita la ayuda de todos. Instó a profesores y directivos a estar atentos, pues hay niños muy inteligentes que se encierran por miedo al matoneo. La importancia de la empatía es clave: «empatía no es ponerme los zapatos del otro, es caminar con ellos, es saber hasta dónde el otro se cansa con esos zapatos». Hizo un llamado a ayudar de muchas formas, más allá del dinero, simplemente «sintiendo» el dolor ajeno y actuando con humanidad.
La Universidad Simón Bolívar está presente en «todos los proyectos» que existen en el departamento, liderando en investigación, internacionalización y calidad académica. Su apoyo a fundaciones como Niños de Papel va más allá de lo económico, aportando «estudiantes preparados para seres humanos en instituciones que necesitan humanidad», enfocándose en formar «grandes profesionales pero grandes seres humanos».
Impacto Regional y Compromiso Continuo
La inauguración de la sede hospitalaria de Niños de Papel en Cúcuta, con el respaldo de la Universidad Simón Bolívar y el apoyo de diversos benefactores, representa una inversión crucial de 5.000 millones de pesos y la creación de 70 empleos directos. Tras 35 años de experiencia de la fundación y dos años de presencia en Cúcuta, esta expansión no solo incrementa la capacidad de atención a niños y adolescentes en condiciones de vulnerabilidad por salud mental y adicción, sino que también establece un modelo de colaboración interinstitucional y comunitaria. Es un testimonio del compromiso de la región con el bienestar de sus jóvenes, enfatizando la necesidad de un abordaje compasivo, integral y colectivo para los desafíos de la salud mental.
















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