El running se ha consolidado como una de las actividades deportivas con mayor expansión a nivel global gracias a su capacidad para integrar la salud, el rendimiento físico y la construcción de comunidad. Así lo revela el informe Year in Sport de la plataforma Strava, construido a partir de métricas de más de 180 millones de usuarios en más de 185 países.
En Colombia, esta tendencia también gana fuerza de manera acelerada. De acuerdo con datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), más de la mitad de los habitantes del país realiza algún tipo de actividad física y, dentro de esa población, cerca de 3,4 millones de personas practican running. Esta masificación se refleja hoy en un calendario creciente de carreras que llega a ciudades y municipios donde antes no existían competencias de este tipo, dinamizando el deporte regional.
Para Carolina Tabares, atleta élite y una de las principales figuras del running colombiano, este panorama ha transformado profundamente la forma de entender y abordar la disciplina en el territorio nacional.
“Ahora muchísimas más empresas privadas están apoyando a los deportistas, y eso nos motiva a trabajar bien y a mostrar resultados, pero también creo que la gente es cada vez más consciente: ya no solo quieren correr, buscan entrenadores, buscan quien los guíe. Eso hace que todo se haga muchísimo mejor, más seguro y escalable”. — Carolina Tabares, atleta y embajadora de Electrolife.
La diferencia entre correr más y correr mejor
Tabares asegura que los corredores actuales poseen una mayor conciencia técnica alrededor de la preparación física y destaca cinco aspectos clave que marcan la diferencia en el rendimiento de cualquier atleta:
- Entrenar con guía especializada: Improvisar suele ser el camino más rápido a la lesión. El corredor que progresa es el que entrena con estructura. Contar con el apoyo de un entrenador evita meses de estancamiento y frustraciones tempranas.
- Escuchar el cuerpo: Diferenciar el cansancio muscular normal del dolor que advierte una lesión es vital. Los días de trote suave y los días de descanso no son sinónimo de debilidad, sino una parte fundamental de la planificación.
- Gestionar el ritmo de salida: Los primeros kilómetros definen el cierre de la competencia. La adrenalina inicial puede nublar la estrategia; por ello, un buen inicio es aquel que arranca un 2% o 3% más lento que el ritmo objetivo de carrera.
- Planificar el año completo: Intentar estar al máximo nivel deportivo durante todo el año provoca agotamiento. Planificar cada instancia, desde las semanas de carga hasta los días de recuperación postcompetencia, es vital para cuidar el cuerpo.
- Hidratación estratégica: Un atleta sabe que no solo necesita tomar agua; debe entender cómo recuperar los electrolitos perdidos durante las jornadas extensas. Esto define directamente el resultado y la salud en la carrera.
Adaptación al entorno y hábitos sostenibles
La preparación invisible, que incluye factores climáticos y nutricionales, juega un rol determinante en el éxito de los deportistas, especialmente en zonas con altas temperaturas.
“En ciudades como Cartagena o Cali, el calor no es negociable. Puedes entrenar perfecto, pero si no manejas bien la hidratación, las condiciones de la carrera se sienten mucho más. Electrolife me ha acompañado como parte de mi rutina antes, durante y después de competir”. — Carolina Tabares, corredora profesional.
Para la atleta, el running se ha transformado en un espacio de bienestar donde las personas buscan superar sus propios límites y construir hábitos sostenibles alrededor del deporte. «Es muy importante saber diferenciar el cansancio y el dolor y saber que se pueden hacer pausas, días de trotar, días de descanso», concluye Tabares, reafirmando que la consistencia y el respeto por el propio cuerpo son las verdaderas claves del éxito en esta disciplina.














Discussion about this post