El helado dejó de ser visto exclusivamente como un postre ocasional para convertirse en una de las categorías más dinámicas dentro de la industria de alimentos y bebidas. Impulsado por consumidores que buscan experiencias, bienestar y alternativas alineadas con nuevos estilos de vida, el mercado nacional alcanzó un valor cercano a los USD 400 millones en 2025 y proyecta llegar a los USD 597 millones para 2035, con una tasa de crecimiento anual estimada en el 4,1% según EMR Claight.
En el plano nacional, las cifras reflejan la solidez del sector. De acuerdo con datos de Euromonitor, los colombianos consumen cerca de $2,41 billones en helados, una categoría que representa el 0,38% del gasto total en alimentos y bebidas en el país, según la Cámara de la Industria de Alimentos de la ANDI. Este comportamiento consolida una transformación estructural si se compara con los $1,4 billones registrados en 2018.
A nivel internacional, la tendencia sigue una línea similar: el mercado global de helados alcanzó ventas por USD 92.000 millones en 2025, con una proyección de crecimiento anual del 5,7% hasta 2030, respaldado por la preferencia hacia productos funcionales, formatos innovadores y opciones más indulgentes.
Tecnología y precisión en la nueva generación de helados
Este cambio en los hábitos de consumo ha obligado a transformar los procesos de fabricación industrial. Categorías emergentes como helados premium, alternativas vegetales, opciones con mayor contenido proteico o reducidas en azúcar exigen estándares de precisión muy superiores a los de años anteriores. Hoy en día, variables físicas clave como la textura, la cremosidad, la estabilidad y el tiempo de fusión dependen directamente de herramientas tecnológicas avanzadas.
“Hoy el gran diferencial ya no es únicamente crear un nuevo sabor, la innovación consiste en lograr que ese producto tenga la textura, la cremosidad y la calidad que espera el consumidor, pero también que pueda producirse de manera eficiente y consistente. Ahí es donde la tecnología ha adquirido un papel cada vez más relevante para toda la industria”, explica Javier Ranjel, director de Desarrollo de Negocios de Tetra Pak Andina.
El uso de la automatización, la digitalización y plataformas de desarrollo permite a los fabricantes optimizar materias primas, reducir tiempos de prueba y monitorear variables críticas en tiempo real para minimizar desperdicios. De acuerdo con cifras de la industria, más de la mitad de los helados consumidos a nivel mundial se elaboran con tecnologías de procesamiento de Tetra Pak, compañía que destinó cerca de 100 millones de euros a investigación y desarrollo (I+D) durante 2025 para potenciar sus Centros de Innovación globales.
















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