Expertos señalan que la prevención efectiva se basa en la educación y no en la prohibición, destacando la moderación y el autocuidado como claves para un consumo responsable y seguro.
Los recientes casos asociados a comportamientos de alto riesgo frente al consumo excesivo de alcohol han reavivado una discusión urgente: ¿cómo lograr que el alcohol siga siendo parte de la convivencia responsable y no un factor de tragedia? Más allá de la regulación y las advertencias en las etiquetas, la prevención comienza con la educación.
Así lo sostiene Jessica Paredes Durán, psicóloga mexicana con más de 20 años de experiencia en prevención de adicciones y directora general de la Fundación de Investigaciones Sociales A.C. (FISAC):“La prevención se construye desde la educación basada en evidencia, no desde la prohibición.”
Según Paredes, la estrategia debe apoyarse en dos pilares fundamentales: proteger a la población, principalmente a los menores de edad y educar a los adultos que han decidido consumir bebidas con alcohol, otorgando herramientas y límites de consumo que les permita tomar decisiones responsables e informadas, como la moderación.El Rol Inquebrantable en la Protección a Menores
El consumo de alcohol en menores no solo está prohibido por ley, sino que constituye una línea ética y social inquebrantable. Padres, escuelas, comunidad e industria deben actuar conjuntamente para garantizar que los jóvenes crezcan libres de la presión o la exposición temprana al alcohol.Empoderamiento Adulto a través de la Información
En el caso de los mayores de edad que deciden consumir bebidas con alcohol, la clave no está en prohibir, sino en informar y empoderar.
“Cuando un adulto entiende qué es moderación, como su cuerpo procesa el alcohol y diferenciar con el uso nocivo, puede ser compatible con un estilo de vida saludable”, explica la experta.
El consumo de bebidas con alcohol debe estar acompañado de conductas responsables: elegir la moderación, acompañar las bebidas con agua y alimentos, y nunca conducir bajo los efectos del alcohol; estos son actos de autocuidado. Y la comunidad -amigos, familias y establecimientos- también tiene un rol esencial: no ser indiferente ante situaciones de riesgo, evitar que menores participen en contextos de consumo.
El consumo responsable no es una limitación: es una elección consciente que prioriza la vida, la salud y la seguridad. Educar para moderar es, en esencia, prevenir.Recomendaciones para un Consumo Consciente
- Hidratación y Alimentación: Tomar agua y comer entre tragos es efectivo cuando se tiene un consumo responsable. Es recomendable consumir un trago estándar cada hora, y que el espacio entre trago y trago sea acompañado con comida y mucha agua. Esto no solo ayuda a moderar los efectos del alcohol, sino que también mantiene la hidratación y ayuda a disfrutar la celebración con cinco sentidos.
- Diferencias de Género en la Absorción: A diferencia de la creencia común, hombres y mujeres de la misma talla que beben la misma cantidad de alcohol no experimentan los efectos por igual. Las mujeres tienen naturalmente menos enzima alcohol deshidrogenasa (ADH), lo que significa que el alcohol se descompone más lentamente. Por lo tanto, absorben más alcohol puro directamente en el torrente sanguíneo, sintiendo sus efectos con mayor rapidez e intensidad.
- Cero Alcohol y Volante: Esta es la regla de oro. La única tasa de alcohol segura para conducir es cero. Si planeas consumir cualquier cantidad de alcohol, debes designar previamente a un conductor sobrio, utilizar taxi, plataformas de viaje o transporte público. Tu capacidad de reacción se ve mermada incluso con niveles bajos.
















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