El aumento de estrés, ansiedad y sobrecarga emocional en Colombia está dejando una huella silenciosa en la salud física. Ante las dificultades para prestar atención a la salud mental, el cuerpo encuentra maneras de expresar las dolencias físicamente, y son señales a las que hay que prestar atención.
Las cifras del Ministerio de Salud y Protección Social confirman la urgencia: el 66,3% de los colombianos declara haber enfrentado algún problema de salud mental en su vida.
Lo preocupante es que muchas de las consultas médicas por dolores, molestias gastrointestinales o fatiga persistente sin causa médica aparente podrían estar relacionadas con la somatización.
Somatizar: El Canal de Comunicación del Cuerpo
Somatizar no significa que una persona se esté «inventando» los síntomas, sino que es el resultado de emociones no gestionadas que terminan manifestándose físicamente a través del cuerpo.
La Dra. María José García Rubio, docente de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), explica el proceso:
«Somatizar no es “imaginar” síntomas, sino que la emoción no gestionada activa sistemas fisiológicos como el estrés, la hipervigilancia o la respuesta autonómica». «Cuando una persona no puede identificar, elaborar o expresar lo que siente, el cuerpo se convierte en la vía de salida de ese malestar. Es una forma de comunicación interna cuando las emociones no encuentran otro canal».
Los problemas económicos, la sobrecarga laboral, la velocidad de las ciudades y la poca cultura de autocuidado son factores que han provocado un aumento significativo de este fenómeno.
Cómo Reconocer las Señales de la Somatización
Los síntomas de la somatización suelen ser sutiles, pero siguen un patrón reconocible. La clave está en observar la relación entre los síntomas y el contexto emocional.
Síntomas Comunes de la Somatización
- Aparición Fluctuante: Los síntomas tienden a aparecer en momentos de presión o conflicto y fluctúan según el estado emocional.
- Ausencia de Causa Física: Las pruebas médicas con frecuencia resultan normales.
- Dolencias Físicas: Molestias comunes incluyen presión en el pecho, nudo en la garganta, tensión muscular o malestares digestivos.
- Mejora con el Descanso: Los síntomas suelen mejorar cuando la persona descansa, se calma o recibe contención emocional.
La Dra. García Rubio aconseja: «Cuando la dolencia cambia rápidamente según el estado emocional, aparece sin una causa física clara o mejora con técnicas de regulación, suele haber un componente psicosomático».
El Manejo y el Autocuidado Prioritario
El manejo de la somatización requiere un cambio de hábitos y acompañamiento profesional. La clave está en aprender a escuchar el cuerpo como un mensajero y entender qué emociones están detrás de cada tensión.
- Busca Psicoterapia: Ayuda a identificar las emociones reprimidas y darles un espacio de expresión antes de que se conviertan en dolor físico.
- Prácticas de Regulación: Implementa técnicas como la respiración profunda y el mindfulness para reducir la intensidad de los síntomas.
- Límites y Descanso: Asegura pausas activas, descanso adecuado y límites laborales.
- Orientación Profesional: Ante cualquier duda, siempre es adecuado buscar orientación médica o psicológica, evitando la automedicación.
La salud física es tan importante como la salud mental y emocional. Atender a todas ellas de manera prioritaria es la vía hacia una vida plena.
















Discussion about this post