La gestión financiera en Colombia ha dado un giro estratégico este año. Ante la necesidad de flujo de caja para proyectos personales, compra de vivienda o reorganización de deudas, los ciudadanos ya no ven el retiro de sus ahorros como la primera opción. Por el contrario, la tendencia se inclina hacia el crédito respaldado por patrimonio financiero, una solución que permite obtener liquidez sin desmantelar las inversiones construidas durante años.
Esta modalidad, conocida como «deuda inteligente», busca que el inversionista mantenga su capital trabajando en el mercado mientras utiliza esos mismos recursos como garantía para acceder a tasas de interés más competitivas que las del mercado de consumo tradicional.
¿Por qué evitar el retiro anticipado?
Retirar recursos de fondos de inversión o pensiones voluntarias para cubrir necesidades temporales suele acarrear costos ocultos significativos:
- Impacto tributario: Pérdida de beneficios y retenciones contingentes que pueden sumar millones.
- Costo de oportunidad: El dinero deja de generar rendimientos y dividendos.
- Riesgo de mercado: Salir en un momento de baja puede consolidar pérdidas que se habrían recuperado con el tiempo.
«Hoy vemos clientes más estratégicos en sus decisiones. Ya no buscan solo financiación inmediata, sino opciones coherentes con sus metas patrimoniales», señaló Luz Helena Muñoz, VP de Producto de Skandia.
El ahorro vs. El crédito: Un caso real
Para entender el beneficio, Skandia presenta un ejercicio comparativo sobre una necesidad de $150.000.000. El contraste entre retirar el ahorro y optar por un crédito apalancado revela una diferencia abismal en el costo final:
| Concepto | Opción A: Retirar la Inversión | Opción B: Crédito Inteligente |
| Capital/Crédito | $180.000.000 (Retiro bruto) | $150.000.000 (Monto crédito) |
| Impuestos y Retenciones | $40.608.000 | $0 |
| Intereses del crédito | $0 | $26.700.000 |
| Costo Total Operación | $40.608.000 | $26.700.000 |
| Beneficio Final | $13.908.000 a favor del crédito |
En este escenario, quien elige el crédito no solo ahorra casi $14 millones, sino que mantiene sus $180 millones invertidos, los cuales podrían generar unos $12 millones adicionales en rendimientos, ampliando la ventaja financiera.
Créditos Impulso: La apuesta de Skandia
Para responder a esta demanda, la entidad ha potenciado sus Créditos Impulso, una solución de libre inversión con plazos de hasta 360 días y tasas fijas semanales por debajo del promedio bancario. Esta alternativa permite el prepago sin sanciones y está dirigida especialmente a:
- Personas con ahorro voluntario consolidado.
- Ejecutivos con programas corporativos de inversión.
- Clientes que buscan consolidar deudas costosas bajo una garantía propia.
«El crédito, bien utilizado, ayuda a ordenar caja y proteger inversiones sin comprometer el futuro», concluyó Muñoz. El mercado de 2026 lo confirma: el éxito financiero ya no depende solo de cuánto se ahorra, sino de qué tan inteligente es la deuda que se adquiere.




















































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