La reapertura de espacios de atención en salud escolar en varias instituciones educativas de Cúcuta marca un paso trascendental en el fortalecimiento del bienestar docente y estudiantil. Esta estrategia, impulsada por la Secretaría de Educación Municipal, en alianza con FOMAG y entidades cooperantes como Coomuldenorte, busca hacer de los colegios entornos más seguros, saludables y humanos.
Bienestar en el aula: atención sin salir del colegio
Un caso emblemático es el de la Institución Educativa Francisco José de Caldas, en el barrio La Libertad, primera en la Comuna 3 en implementar este servicio. Su rectora, Sandra Patricia Figueredo Sarmiento, destaca el impacto positivo:


“Ahora nuestros docentes reciben atención sin desplazarse, lo que mejora su calidad de vida y evita ausencias en clase. Este apoyo no lo esperábamos y es invaluable”.
Más que salud física: apoyo emocional y prevención
Estos espacios van más allá de los chequeos médicos. Se proyectan como centros integrales de acompañamiento emocional y psicológico, atendiendo necesidades urgentes del sistema educativo como la salud mental, la prevención del ausentismo y el fortalecimiento de la convivencia escolar.
Una alianza con sentido social
El programa cuenta con el apoyo de cooperativas comprometidas con la educación, como lo expresó Lucy Torres Valencia, presidenta del Comité de Educación de Coomuldenorte:
“Estamos comprometidos con la salud de los maestros. Contribuimos a la dotación de estos espacios porque creemos en una educación que también cuida”.
Este modelo refleja una verdad ineludible: mejorar la calidad educativa requiere cuidar a quienes la hacen posible, desde maestros hasta estudiantes. La salud escolar vuelve a tener un lugar en las prioridades públicas, consolidando una política educativa sensible, inclusiva y transformadora.
















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