Cada semana que salgo a compartir con los habitantes de los distintos sectores de la ciudad, tengo la fortuna de estar acompañado por cientos de niños y jóvenes que participan activamente de las diferentes actividades que se llevan a cabo, y es de gran alegría para mí, encontrar en ellos un sentimiento en común, su energía, sus ganas de salir delante y las ilusiones firmes de alcanzar sus metas.
Escuchar sus sueños es el combustible que no nos permite parar ni un solo día, en el compromiso de crear y facilitar herramientas para fortalecer desde hoy, las habilidades para que estas futuras generaciones se formen en una cultura emprendedora, proactiva y transformadora de oportunidades.
A muchos nos correspondió vivir una era industrializada, momento importante para el desarrollo de nuestro país. Pero poco a poco vimos como todo cambió y ahora esta mos inmersos en tiempos de mayor tecnología e innovación. Una era tecnológica, más ágil y mucho más globalizada.
Es por esto que nos urge enseñar en las instituciones educativas y en los hogares, nuevas habilidades empresariales para que nuestros niños y jóvenes desde su edad temprana afiancen sus aptitudes y crezcan como seres humanos capaces de sobresalir en cualquier escenario.
Cada niño, cada joven, es un empresario en potencia; no existe una edad ideal para emprender, cómo tampoco existe un número finito de roles que desempeñar en nuestra sociedad. Es nuestro deber entregar herramientas y fortalecer todas y cada una de las ideas de negocio que surjan de las mentes de nuestros hijos, así consolidaremos a Cúcuta como una ciudad de empresarios.
















Discussion about this post