
Juan Diego[1] al llamado del artista Chuín para subir al escenario, se sorprendió pero reaccionó favorable y complacido, caminando con timidez al inicio pero resuelto al final con tal de brincar al estrellato como actor natural de reparto en el moderno Centro Comercial Ventura Plaza, de la capital nortesantandereana, éste 13 de octubre en el marco del II Encuentro colombo-venezolano La Frontera en Tablas.
Luis Carlos Clavijo Orozco, Chuín para el mundo artístico, como siempre lo ha hecho desde que se inició en las artes hace más de3 décadas, entregó todo con su obra cómico-poética, armonizada con un agradable trasfondo musical en vivo, en el atiborrado foso-infantil y de espectáculos en la naciente noche cucuteña, manteniendo atentos a unos 300 espectadores que sobre las compras prefirieron el arte cual griegos, siguiendo los postulados de Platón “la base de la educación debe ser el arte”.
Juan Diego no lo podía creer: el mimo que parecía flotar sobre el fondo del escenario y telón blanco, artista que al ritmo imperceptible pero mimetizado calaba cada vez más al embelesado público, ahora se volvió mago; de lasinfantiles orejas, cabello, y hasta nariz, sin explicación alguna porque él más que nadie sabía ahí no estaban, brotaban monedas que el mimo-mago recogía para depositar sonoramente en una escandalosa lata, al rítmico contar del público; uno, dos, tres… diez.
En Luis Carlos, quizá él no lo sabe o de pronto es todo lo contrario pero, su cara refleja muchos sentimientos, faz pintada a lo Marcel Marceau, aquel maestro del que recibió un trienio de clases en Francia en sus 20 mozos años, por allá en 1983, experiencia que acrecentó durante años recorriendo con teatro contemporáneo la capital parisina y gran parte del territorio francés con la Compañía Teatro de Fuego. El periplo incluyó dos países africanos.
El público cada vez se concentraba más en el escenario y los padres o familiares responsables de los atentos niños presentes, tenían uno ojo puesto en los chiquillos y otro en el escenario, contemplando el deslizamiento de Chuín por el escenario: ¿será que Luis Carlos/Chuín rememora y vuelca en el escenario aquellas época cuando le dio glorias deportivas en natación de los 8 a los 16 años a Cúcuta y su colegio Calasanz? Fue campeón nacional de natación, destacándose junto a su hermano Freddy.
De pronto ha hecho falta divulgar la formación y sacrificios de Clavijo: un año de cine en Bogotá; viajó a Europa a sus 19 años; tomando como base Francia, recorrió 31 países del viejo continente, dos años en India, uno en Nepal (sí el mismo del Himalaya) donde abrazó al budismo del que se siente orgulloso, recibiendo clases de TichNath Han postulado premio nobel 1967; tres meses en Tailandia, Indonesia,Balí, “El teatro es como una droga para ellos” al decir de Luis Carlos, país éste último donde participó en un taller de máscaras con Ariane Mnouchkine, técnica que práctica y divulga por su riqueza cultural reconocida a nivel mundial. Inquieto en formación, Clavijo entre otras cosas estudió filosofía esotérica, así como medicina china.
Regresó a Cúcuta en el 2009, alterna el arte con la educación de teatro en la Universidad de Pamplona; lamenta que hayan talentos desaprovechados como los escritores Oscar Schonewollf y Juan Carlos Carvajal, al igual que en los escenarios como los teatros Municipal y Zulima poco teatro haya, otros espacios culturales como el ICBAse perdieran y campea la carencia de presupuesto oficial. Aun así sigue batallando, pronto viaja a Ecuador y en noviembre participará en el Festival Internacional de Mimos en Medellín, porque aspira seguir enseñando y “mejorar el nivel artístico cucuteño”.
[1]Ficticio, por ser menor de edad













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