El Gobierno del Cambio propuso un ambicioso proyecto de Ley de Financiamiento que buscaba fortalecer la lucha contra la evasión de impuestos y transformar el sistema tributario colombiano en uno más progresivo, equitativo y eficiente. Sin embargo, el hundimiento de esta iniciativa afecta no solo al Gobierno, sino a toda la ciudadanía, profundizando la falta de recursos para programas sociales esenciales.
Ejes centrales de la propuesta
- Lucha contra la evasión fiscal: Se estiman pérdidas anuales superiores a $100 billones por evasión. El proyecto planteaba medidas como recompensas por denuncias de evasión y contrabando, y limitación de compras en efectivo para evitar fraudes.
- Reformas al sistema de deducciones: Prohibir deducciones para quienes no estén al día con la retención en la fuente y gravar bienes de lujo usados como deducciones empresariales sin relación legal.
- Impuestos a apuestas en línea: Una medida para equiparar su carga tributaria con otros sectores como juegos tradicionales, licores y tabacos.
- Incentivos a la economía y el turismo: Reducción progresiva del impuesto de renta para empresas, exención de IVA en hoteles de más de 1.050 municipios y beneficios para inversiones en energías renovables.
Limitaciones del Régimen Simple de Tributación (RST)
El RST, que pretendía formalizar a profesionales independientes y pequeñas empresas, no ha cumplido su objetivo: solo el 20% de las empresas creadas en 2023 se acogieron a este régimen. Por ello, el proyecto proponía su eliminación.
Un sistema tributario ineficiente y desigual
Colombia tiene una baja carga tributaria (14.4% del PIB), muy por debajo de países como Chile (19.7%) o Dinamarca (35.2%). Además, los impuestos recaen desproporcionadamente en las empresas (80%) en lugar de las personas naturales, lo que evidencia la falta de progresividad.
La existencia de 294 beneficios fiscales, muchos creados por intereses particulares, agrava esta situación. Estas exenciones, que representan un gasto fiscal cercano al 7.3% del PIB según la CEPAL, dificultan el recaudo y aumentan la inequidad.
El llamado a una reforma estructural
El país requiere una reforma profunda y definitiva que evalúe y reduzca las exenciones fiscales innecesarias, garantizando un sistema más justo y sostenible. Sin una reforma estructural, los gobiernos seguirán enfrentando la necesidad de ajustes constantes, afectando la estabilidad económica y social.
















Discussion about this post