Con el inicio de año muchos colombianos ven la oportunidad de plantearse nuevos propósitos, entre ellos alcanzar su bienestar financiero, que no es otra cosa que tener buenos hábitos y comportamientos en esta materia. No es un secreto que entre más tiempo usted pase en actividades de ocio, tendrá mayores gastos, y la temporada de vacaciones, fiestas de Navidad y Año Nuevo son un claro ejemplo.
Por eso, si comenzó el año un poco apretado, procure:
· Pagar sus deudas a plazos en el menor tiempo posible (especialmente si son con Tarjeta de Crédito que tiene los intereses más altos). Para ello cuide un poco más los gastos estos primeros meses del año; compre solo lo indispensable. Algunas tendencias de consumo responsable como el uso eficiente de los recursos naturales y medios de transporte alternativos también ayudan en este propósito. Igualmente, aprovechar los descuentos de temporada permite comprar lo indispensable a menor costo.
· No olvidar el ahorro. Considerar el ahorro como una asignación prioritaria del ingreso y no como “lo que sobre”, porque la “plata vuela”. Designar un porcentaje del ingreso (mínimo 10%) al ahorro todos los meses.
· Para gastos no mensuales pero periódicos como impuestos, matrículas educativas y vacaciones, haga un ahorro mensual que permita atenderlos oportunamente, sin tener que endeudarse. O por lo menos financiarlos con créditos en una menor proporción.
Elsa Patricia Manrique, Vicepresidenta de Estrategia y Desarrollo del Banco Caja Social, dice que “Las personas deben fijar metas en relación al ahorro.El primer paso es eliminar las barreras mentales como el estoy muy endeudado o el no me alcanza para hacer del ahorro un primer propósito inaplazable. Aún, cuando las personas estén pagando deudas, se deben buscar opciones que permitan guardar algo de dinero para imprevistos o gastos ‘estacionales’ de mayor cuantía.
Estas formas de ahorro vienen ligadas -por lo general- a un gasto más consciente: hacer la lista del mercado y comprar lo que en realidad se necesita, en lugar de caer en la tentación de adquirir algo solo porque está en promoción, comparar los precios de productos similares y optar por el más favorable para el bolsillo. Lo más recomendable es planear, llevar un registro y proyección mensual para saber en qué usa su dinero. Comience por un ahorro que le sirva de fondo de emergencia y de ser posible, proyecte los gastos extras y ahorre periódicamente”.
Finalmente, Manrique agregó que el Banco Caja Social viene incorporando características en sus productos que promueven el bienestar financiero, así como generando información relevante y herramientas para que los colombianos desarrollen mejores hábitos y comportamientos relacionados con su economía. Según una medición del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Colombia tiene un bienestar promedio de 63/100, lo cual denota muchas oportunidades en esta materia para los hogares. Interesante resaltar que, si bien la educación y el nivel de ingresos tienen una relación positiva con los niveles de bienestar financiero, los hábitos y comportamientos desarrollados por los hogares de menores ingresos y/o menores niveles de educación, les permiten alcanzar niveles de bienestar financiero comparables.
















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