Con el incremento de las temperaturas y las olas de calor, el riesgo de sufrir enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) se dispara de manera drástica. El calor ambiental y la humedad crean el escenario ideal para que patógenos comunes y peligrosos como la Salmonella, la Listeria y la Escherichia coli se multipliquen en tiempo récord, duplicando su presencia en apenas 20 minutos si la comida se deja a la intemperie.
Para proteger la salud en los hogares, Diego Varrá, Líder de División Food & Beverage de Ecolab para Latinoamérica Sur, Centroamérica y Caribe, señala que el verano y los climas cálidos exigen un rigor extremo con la higiene y la cadena de frío. «La inocuidad es un camino compartido: un solo descuido a temperatura ambiente puede transformar un almuerzo fresco en un problema de salud pública en cuestión de horas”, advierte.
Los 5 alimentos más vulnerables y sus reglas de oro
Durante los meses más cálidos, existen ingredientes que requieren una vigilancia especial para evitar intoxicaciones:
- Salsas y aderezos con base de huevo (mayonesa): Las preparaciones caseras con huevo crudo o semicocido son el blanco principal de la Salmonella. Regla de oro: Nunca dejes ensaladas con mayonesa a la intemperie por más de una hora si el termómetro supera los 30°C.
- Carnes molidas y aves: Al moler la carne, la superficie expuesta a las bacterias se multiplica. Regla de oro: Cocina la carne hasta asegurar una cocción completa sin rastros rosados (mínimo 71°C internos) y evita lavar el pollo crudo bajo el grifo para prevenir la contaminación cruzada por salpicaduras.
- Ensaladas de hojas verdes y brotes: Sus pliegues acumulan patógenos difíciles de remover solo con agua. Regla de oro: Utiliza soluciones desinfectantes especializadas para frutas y verduras.
- Mariscos y pescados crudos: El ceviche o el sushi son muy apetecidos en climas cálidos, pero el ácido del limón no elimina bacterias ni parásitos. Regla de oro: Consúmelos inmediatamente tras retirarlos de la nevera y asegúrate de que provengan de establecimientos con estricta cadena de frío.
- Lácteos y quesos frescos: Su alto contenido de agua facilita el desarrollo de Listeria. Regla de oro: Mantén los quesos blandos y lácteos por debajo de los 4°C, descartando cualquier producto expuesto a temperatura ambiente por más de dos horas.
















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