La temporada de fútbol y vacaciones suele ser sinónimo de movimiento y emoción. Sin embargo, para muchas personas, tareas aparentemente sencillas como subir escaleras, cargar una maleta de viaje, caminar al mercado o incluso celebrar un gol con euforia, comienzan a generar una dificultad respiratoria que no debería ser ignorada.
Especialistas advierten que normalizar esta fatiga es uno de los mayores errores en el cuidado de la salud respiratoria, pues puede tratarse de una Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), una condición progresiva que limita el flujo de aire hacia los pulmones y que, en Colombia, cobra la vida de 38 personas cada día.
El peligro de la «normalización»
El gran problema de la EPOC es su invisibilidad inicial. Se estima que cerca del 80% de las personas que la padecen no son diagnosticadas sino hasta que la enfermedad ha avanzado significativamente. En muchos casos, los pacientes atribuyen la tos persistente, la flema recurrente o la falta de aire al simple paso de los años, a la falta de ejercicio o al tabaquismo, retrasando el diagnóstico entre cinco y diez años desde la aparición de los primeros síntomas.
La Dra. Angélica Castaño, gerente médico de Sanofi, hace un llamado a romper este ciclo de normalización:
«Es clave que las señales respiratorias no se normalicen hasta limitar la autonomía de las personas. Reconocer síntomas como la dificultad para respirar o la tos persistente, y consultar al profesional de la salud, puede abrir la puerta a un diagnóstico oportuno y a estrategias que ayuden a controlar los síntomas, reducir las exacerbaciones y preservar la función pulmonar».
Un panorama de alerta en Colombia
Las cifras nacionales refuerzan la necesidad de prestar atención al cuerpo. El Ministerio de Salud señala que la EPOC es la cuarta causa de muerte en el país. El estudio PREPOCOL reveló una prevalencia de 9 de cada 100 personas mayores de 40 años, con variaciones importantes en ciudades principales: Bucaramanga (13,5%), Cali (9,4%), Bogotá y Medellín (8,5% cada una) y Barranquilla (7,9%).
A nivel global, la situación no es menos preocupante: la OMS catalogó a la EPOC como la tercera causa de muerte mundial en 2023, siendo responsable de 3,4 millones de fallecimientos, lo que representa cerca del 6% de todas las muertes a nivel global.
¿Quiénes deben estar atentos?
La alerta es especialmente crítica para personas mayores de 40 años que cumplan con alguno de los siguientes perfiles:
- Fumadores o exfumadores.
- Personas con exposición prolongada a humo de leña.
- Individuos expuestos a contaminantes ambientales u ocupacionales.
La herramienta clave para el diagnóstico es la espirometría, una prueba sencilla, indolora y no invasiva que mide la capacidad pulmonar, pero que actualmente es subutilizada en la atención primaria.
«Si respirar se vuelve difícil en actividades cotidianas, no hay que normalizarlo; hay que consultar», enfatiza la Dra. Castaño. La detección temprana mediante esta prueba permite implementar tratamientos que no solo controlan los síntomas, sino que detienen el deterioro de la función pulmonar, permitiendo que el paciente recupere su autonomía y calidad de vida.
















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