Con el objetivo de convertir la lectura en una herramienta tangible de transformación social, el proyecto «Bibliotecas Circulares» ha habilitado tres espacios estratégicos en los sectores de Villatina, La Esperanza y El Raizal en Medellín. Esta iniciativa busca consolidar bibliotecas que no solo alberguen libros, sino que funcionen como refugios seguros de formación, bienestar e inclusión para recicladores de oficio, sus familias y los habitantes de comunidades que enfrentan barreras sociales y económicas.
El proyecto, respaldado por la Fundación Grupo Familia, impulsada por Essity, en alianza con Tetra Pak y la Fundación Ratón de Biblioteca, tiene una proyección ambiciosa para el cierre de 2026: alcanzar a más de 70.000 visitantes, ofreciendo servicios que van desde la alfabetización funcional hasta actividades de bienestar comunitario.
Espacios de refugio y transformación
La gestión de estos espacios es vital en territorios donde el acceso a entornos seguros es limitado. Para la organización, la biblioteca representa un «oasis» que permite a los ciudadanos imaginar futuros distintos frente a contextos marcados por la dificultad.
«En medio de escenarios marcados por la dificultad, la violencia y la falta de oportunidades, una biblioteca puede convertirse en un verdadero oasis. Un lugar donde las personas encuentran refugio, compañía, aprendizaje y posibilidades para imaginar un futuro distinto. Eso es lo que representan estos espacios para muchas familias», afirmó Diego Loaiza, director general para la región Andina y Caribe de Essity.
Las bibliotecas vinculadas a este programa, apoyadas por la Fundación Grupo Familia a través de la Fundación Ratón de Biblioteca desde hace tres décadas, se han erigido como referentes de transformación comunitaria en la capital antioqueña.
Lectura como motor de inclusión
El alcance de esta estrategia va más allá de Medellín. «Bibliotecas Circulares» se suma a otras apuestas de la Fundación que vinculan la sostenibilidad con la educación, como el proyecto «RecoLectores». Esta iniciativa, desarrollada en Rionegro en conjunto con Tetra Pak y la cooperativa Planeta Verde, ha logrado recuperar más de 6.648 libros y materiales de lectura desde 2023, facilitando su acceso a más de 100 recicladores y sus núcleos familiares.
Luz Elena Aristizábal, directora de la Fundación Grupo Familia, destacó la esencia del proyecto:
«Bibliotecas Circulares refleja la convicción de que los libros, la lectura y la educación pueden abrir caminos reales de transformación social. Cuando una comunidad cuenta con espacios seguros para leer, aprender y encontrarse, también se fortalecen la dignidad, la inclusión y la posibilidad de construir un mejor futuro colectivo».
Con este despliegue, la alianza reafirma que promover la lectura es una táctica poderosa para generar bienestar y sembrar oportunidades sostenibles. En un país que requiere cerrar brechas de acceso a la cultura, iniciativas como esta demuestran que las bibliotecas pueden ser el punto de partida para transformar realidades y fortalecer el tejido social.
















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