Un cambio estructural en la forma de procesar y comercializar el grano comenzó a operar de manera oficial en el principal departamento productor de café de Colombia. La Federación Nacional de Cafeteros (FNC), con el acompañamiento de más de 100 productores de todo el país, inauguró en el municipio de Gigante, Huila, la nueva Central de Transformación y Beneficio de Café, una infraestructura de vanguardia diseñada para industrializar el sector desde el origen y optimizar la calidad de vida de las familias cafeteras.
El principal atractivo de este centro es la reconfiguración del esfuerzo humano y del tiempo invertido en las fincas. Tradicionalmente, un caficultor debe dedicar entre 15 y 20 días de trabajo a las labores de postcosecha —que incluyen la recolección de la cereza, el despulpado, lavado, almacenamiento y secado— hasta obtener el grano en estado de pergamino seco. Con la puesta en marcha de esta central, este extenso ciclo se reduce a tan solo una jornada dividida en dos pasos básicos: recolectar la cereza y entregarla directamente en la planta. El pago al productor se emitirá de forma inmediata tras el pesaje y recibo de la cosecha.
Operación logística, calidad en taza y ahorro
La construcción de la central estuvo a cargo de Almacafé, la empresa logística de los cafeteros, mientras que la operación en campo y el sostenimiento del sistema solidario estará bajo la administración directa de la Cooperativa Coocentral. En su primera fase, el complejo tecnológico cuenta con la capacidad instalada para procesar hasta 35 mil kilos de café cereza al día, el equivalente a más de medio millón de tazas de café listas para el consumo.
La centralización y estandarización controlada de los procesos de beneficio y secado garantizan una notable consistencia en el perfil de taza, permitiendo obtener de forma masiva café pergamino y café verde excelso con estándares de exportación muy competitivos. Asimismo, los caficultores se beneficiarán económicamente al registrar ahorros significativos en infraestructura individual, al tiempo que reducen a cero sus costos internos de mantenimiento de maquinaria y disminuyen de manera drástica el consumo de agua y energía en sus parcelas.
Economía circular en el corazón del Huila
Más allá de los beneficios logísticos y comerciales, el proyecto destaca por la adopción de un modelo integral de bioeconomía circular. En los métodos de beneficio tradicionales, los subproductos representan un foco de contaminación ambiental para las fuentes hídricas.
En esta nueva central, tanto la pulpa, la cáscara como el mucílago serán retenidos técnicamente para ser aprovechados y transformados en fuentes de energía alternativa, biocombustibles, alimentos, fertilizantes orgánicos, alcoholes y bioherbicidas, entre otros insumos de alto valor.
“La calidad del café se potencia y custodia en el beneficio. Esta apuesta representa una evolución en la manera en que Colombia procesa su café, integrando innovación, sostenibilidad y productividad para beneficiar directamente a los caficultores”, señaló Germán Bahamón, gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros.
La apertura de este complejo industrial dinamiza con fuerza la economía del Huila, una región que lidera los indicadores de participación cafetera en el territorio nacional con una producción que alcanza los 2,7 millones de sacos anuales, demostrando que la asociatividad y la tecnología son claves para la competitividad del campo.
















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