La maternidad moderna ha dejado de ser un destino marcado por el reloj biológico para convertirse en una elección de vida. En una época de trayectorias diversas, la ciencia se ha convertido en el puente que permite a las mujeres decidir el «cómo» y el «cuándo» de sus familias. Hoy, ser madre es posible para la mujer que preservó sus óvulos a los 32 años para usarlos a los 40, para las parejas del mismo sexo, o para quienes han encontrado en la gestación subrogada la única vía para cumplir su sueño.
Un desafío global con soluciones locales
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 6 personas en el mundo enfrenta dificultades relacionadas con la fertilidad. Este panorama ha impulsado a la medicina reproductiva a evolucionar rápidamente. En Colombia, técnicas como la fertilización in vitro (FIV), la preservación de óvulos y los estudios genéticos embrionarios han comenzado a redefinir los límites de lo posible.
“Hoy buscamos comprender de manera integral a cada paciente, considerando sus condiciones médicas, su contexto emocional y su entorno social. Este enfoque personalizado nos permite optimizar las probabilidades de éxito y el bienestar de quienes emprenden este proceso”, señala el Equipo Científico de Babynova Clinic.
Preservación y nuevas rutas a la maternidad
La vitrificación de óvulos se ha consolidado como una herramienta de empoderamiento, permitiendo que las mujeres posterguen la maternidad por razones profesionales, personales o médicas sin sacrificar su potencial reproductivo. Por otro lado, la gestación subrogada surge como una alternativa ética y científica para quienes no pueden llevar un embarazo en su propio cuerpo, permitiendo la construcción de nuevas configuraciones familiares.
De acuerdo con la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, las probabilidades de éxito pueden superar el 40 % por ciclo en mujeres menores de 35 años, una cifra que sigue mejorando gracias a la tecnología de vanguardia.
Ciencia con enfoque humano
Para los expertos, el proceso no es meramente técnico. La maternidad asistida conlleva una carga emocional profunda que requiere un acompañamiento que trascienda el quirófano.
“La ciencia se consolida como una herramienta que abre caminos y redefine las posibilidades de la maternidad desde un enfoque seguro, ético y personalizado”, afirma José Pablo Saffon, Máster en medicina de la reproducción humana y CEO del Grupo Novafem.
Finalmente, las clínicas Babynova y Femclinic enfatizan que la base de cualquier proceso exitoso es la salud sexual femenina. El conocimiento del propio cuerpo y el diagnóstico oportuno son fundamentales para que las mujeres puedan explorar, decidir y construir su camino hacia la maternidad con total respaldo médico y bienestar emocional.
















Discussion about this post