En el marco del Día Mundial del Aprendizaje, el panorama educativo en Colombia enfrenta una dualidad crítica: mientras el acceso a la educación superior mejora, la permanencia y la graduación siguen siendo asignaturas pendientes. Cifras de la OCDE revelan que solo el 16 % de los universitarios se gradúa a tiempo y uno de cada cinco abandona sus estudios en el primer año.
El origen de este fenómeno se rastrea desde la educación básica y media. Los estudiantes de colegios oficiales no solo lidian con la brecha en la calidad pedagógica necesaria para obtener altos puntajes en las pruebas Saber 11, sino también con infraestructuras deterioradas y un rezago tecnológico profundo. Según la Contraloría General, gran parte de las instituciones públicas del país carecen de condiciones mínimas adecuadas para el aprendizaje.


El modelo «Haciendo Escuela»: 20 años transformando realidades
Frente a este déficit, el sector privado ha emergido como un aliado estratégico. Un ejemplo destacado es el programa «Haciendo Escuela» de Falabella, que cumple dos décadas en Colombia bajo un modelo de apadrinamiento vitalicio en 26 instituciones educativas públicas.
Durante el último año, la iniciativa reportó una inversión superior a los $385 millones, impactando directamente a más de 36.000 beneficiarios en 10 municipios. «Nuestra apuesta es que el aprendizaje sea una herramienta real de movilidad social», afirmó Cristina Botero, Gerente de Asuntos Públicos y Sostenibilidad de Falabella, al destacar que el programa interviene de manera integral en infraestructura, academia y bienestar socioemocional.
Resultados que superan el promedio nacional
La intervención ha logrado indicadores que desafían las estadísticas generales del sector oficial:
- Excelencia Académica: Los colegios intervenidos aumentaron 9 puntos en su promedio de pruebas de Estado desde 2020, situándose por encima de la media nacional.
- Hacinamiento Cero: El programa ha logrado eliminar por completo las barreras de espacio físico, garantizando entornos dignos para los estudiantes.
- Salto Tecnológico: El acceso a herramientas digitales en las zonas impactadas pasó de un precario 10 % a un 62 %.
- Habilidades Críticas: El 64 % de los alumnos mejoró significativamente en lectoescritura creativa, competencia clave para evitar la deserción universitaria.
Más allá del cheque: el valor del voluntariado
El éxito del modelo también radica en el componente humano. En 2025, 1.036 colaboradores de la compañía dedicaron más de 4.730 horas de voluntariado para la adecuación de espacios y el acompañamiento socioemocional de los menores.
Este tipo de alianzas demuestra que, para resolver las deudas históricas de la educación pública en Colombia, no basta con intervenciones temporales; se requiere un compromiso constante que transforme la escuela en el motor de progreso que el país necesita.
















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