Tras la implementación del nuevo salario mínimo legal mensual vigente, fijado en $1.746.882 (más un auxilio de transporte de $253.118), el enfoque de las empresas ha pasado del ajuste contable a la gestión tributaria. El reto principal para los empleadores, especialmente para las pequeñas empresas y emprendimientos, radica en la correcta generación del Documento Soporte de Pago de Nómina Electrónica.
Este documento es el único requisito obligatorio aceptado por la DIAN para sustentar los costos y gastos deducibles en el impuesto de renta. La normativa colombiana es clara: para que los pagos por salarios, prestaciones y aportes a seguridad social sean reconocidos fiscalmente, deben estar debidamente soportados y validados de forma electrónica.
Caren Contreras, gerente de marca y experiencia de Facturatech, advierte sobre los riesgos de una mala gestión:
“El aumento salarial no debería convertirse en un problema tributario por falta de soporte. Contar con documentación clara y validada permite a las empresas demostrar ante la DIAN que los pagos se hicieron correctamente y que cumplen con los requisitos para ser deducibles”.
Uno de los puntos críticos señalados por los expertos es la confusión recurrente entre el salario base y el auxilio de transporte. Mientras el primero integra la base para aportes y liquidaciones, el auxilio no constituye factor salarial. Registrar estas diferencias adecuadamente es fundamental para evitar inconsistencias y procesos de fiscalización que podrían derivar en sanciones económicas.
Para 2026, la nómina electrónica deja de ser un simple trámite administrativo para convertirse en una herramienta estratégica de planificación. Adoptar sistemas que garanticen cumplimiento y trazabilidad permitirá a los negocios reducir riesgos fiscales y asegurar que el incremento salarial no afecte la rentabilidad final debido a una gestión documental deficiente.
















Discussion about this post