Con la llegada de la temporada de vacaciones, los casos de molestias auditivas tras visitas a piscinas o el mar aumentan significativamente. En la mayoría de las ocasiones, estas afecciones corresponden a otitis externa, una inflamación del conducto auditivo que puede resultar incapacitante si no se recibe tratamiento oportuno.
El mito del agua contaminada
Contrario a la creencia popular, la principal causa de esta inflamación no es necesariamente el contacto con agua sucia, sino la acumulación de humedad. El doctor Fernando Manrique, otorrinolaringólogo adscrito a Colsanitas, explica la fisiología de esta afección:
“La otitis externa tiene como causa principal el exceso de humedad proveniente de fuentes externas: duchas, saunas, baños en piscina o mar e incluso climas muy húmedos. Cuando queda agua depositada en los oídos, cambia el pH ácido y la flora bacteriana que lo protege”.
Tipos de otitis y factores de riesgo
Existen diversas variantes de esta afección que afectan a diferentes grupos poblacionales:
- Otitis Media: Más común en niños, vinculada a congestión nasal, inflamación de adenoides o cambios de altitud en viajes.
- Otitis por Obstrucción: En adultos, puede relacionarse con reflujo gastroesofágico u obstrucción respiratoria.
- Otitis por Trauma: Provocada por la acumulación de cera o el uso indebido de objetos en el canal auditivo.
Recomendaciones para proteger su audición
Para evitar que las molestias auditivas empañen su descanso, se sugieren las siguientes pautas preventivas:
- Higiene segura: Limitar la limpieza únicamente a la parte externa de la oreja con agua, jabón y secado suave con un pañuelo.
- Evitar objetos extraños: No utilizar copitos ni introducir ningún objeto en el canal auditivo.
- Control de humedad: Evitar que el agua permanezca en el oído tras baños prolongados. En casos previos de otitis, se recomienda el uso de tapones.
- Cuidado en viajes: Limpiar las fosas nasales con suero fisiológico antes de cambios de altitud, especialmente si existen cuadros gripales.
Ante la persistencia de dolor, secreciones o molestias auditivas, es fundamental consultar con un especialista para evitar complicaciones graves como lesiones en el tímpano.
















Discussion about this post