La educación en Colombia está experimentando un salto cualitativo hacia la inmersión total, pasando de las clases online al nuevo paradigma conocido como «phygital learning». Este modelo fusiona lo físico y lo digital, permitiendo a los estudiantes interactuar con modelos 3D, simular escenarios reales y combinar la presencialidad con herramientas tecnológicas avanzadas.
Colombia se consolida como uno de los países latinoamericanos con mayor proyección en educación inmersiva. Según Statista, el mercado de educación en el metaverso en el país alcanzará los US$14,4 millones en 2025, con una tasa de crecimiento anual del 50,02%, y se espera que supere los US$109 millones en 2030.
“Estos datos confirman que la educación inmersiva no es el futuro, es el presente que está moldeando la nueva era del aprendizaje”, resalta un experto de ESEIT.
Conexión: Interactividad, Retención y Productividad
La efectividad del modelo phygital reside en su alta interactividad. Estudios de MoldStud y PwC señalan que la Realidad Aumentada (RA) puede aumentar las tasas de retención de conocimiento del 15% al 75%. Además, la capacitación inmersiva hace que los participantes se sientan cuatro veces más comprometidos que con los métodos tradicionales.
El impacto se extiende a la productividad en el ámbito corporativo, donde empresas que aplican RA han reportado reducciones del 30% en el tiempo de formación y mejoras del 50% en el rendimiento operativo. En lo académico, la Universidad de Maryland reportó que estudiantes que usan RA obtienen puntuaciones 37% más altas en evaluaciones.
- Confianza Tecnológica: En Colombia, la alfabetización digital influye positivamente en la autoeficacia para aprender en entornos del metaverso (56,8%), lo cual a su vez impacta la intención de los estudiantes de formarse en estos espacios (44,7%).
Ampliando la Educación, No Reemplazándola
Expertos de ESEIT destacan que el aprendizaje phygital no busca reemplazar la educación tradicional, sino amplificarla. El mercado global de soluciones phygital (que incluye educación, formación y simulación) superó los US$25.000 millones en 2023 y se proyecta que alcance los US$52.500 millones en 2030.
Aunque un 66% de los estudiantes latinoamericanos afirma que las clases inmersivas con Realidad Virtual (RV) son más motivadoras, el 32% reporta efectos secundarios como fatiga visual o mareos. Pese a ello, la motivación y la retención del conocimiento superan ampliamente a los métodos convencionales.
“En el aula phygital, los estudiantes no solo aprenden conceptos, los experimentan. La educación deja de ser un proceso pasivo para convertirse en una experiencia viva y transformadora”, concluyen los expertos de ESEIT.
El verdadero cambio educativo se está dando en la convergencia entre lo físico y lo digital, donde el aprendizaje ya no solo se enseña, sino que se vive y se recuerda.
















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