El peso invisible del dolor crónico
La endometriosis afecta a cerca de 3,5 millones de mujeres en el país, generando inflamación, dolor pélvico intenso e incluso infertilidad. Pero su impacto no se limita al cuerpo: también deja una huella emocional profunda. Ansiedad, depresión, frustración e incluso aislamiento social son algunas de las consecuencias que acompañan a quienes viven con esta condición.
El diagnóstico, que puede tardar entre 7 y 10 años desde la aparición de los primeros síntomas, agrava la situación emocional. Durante ese tiempo, muchas mujeres ven afectadas su vida laboral, sus relaciones personales y su autoestima.
“El dolor constante no solo agota el cuerpo, también la mente. La falta de comprensión social y médica genera desesperanza y ansiedad”, explicó el doctor Juan Guillermo Reyes, director de Asuntos Médicos de J&J MedTech, quien resalta la importancia de un abordaje multidisciplinario que integre la atención médica y el apoyo psicológico.
El costo emocional y social
Un estudio de la Universidad de Granada reveló que más del 50% de las mujeres diagnosticadas con endometriosis experimentan fatiga severa, depresión, disfunción sexual y alteraciones del sueño. Estos síntomas reducen drásticamente la calidad de vida y la capacidad para realizar actividades cotidianas.
Para Luz Marina Araque, presidenta de la Asociación Colombiana de Endometriosis e Infertilidad (ASOCOEN), la clave está en el acompañamiento:
“Cuando una mujer entiende que no está sola, que su dolor es real y merece atención, comienza a recuperar el control de su vida”.
Educación y detección temprana: la clave
Con el propósito de visibilizar esta enfermedad y promover su diagnóstico oportuno, J&J MedTech y ASOCOEN impulsan la campaña #NoEsNormal, que busca romper mitos sobre el dolor menstrual y sensibilizar a las mujeres sobre la importancia de consultar a tiempo.
“La salud mental y física deben abordarse juntas. No se puede tratar un cuerpo que vive en alerta constante sin cuidar el bienestar emocional”, agregó Araque, quien recomienda la terapia psicológica, la meditación, los grupos de apoyo y hábitos saludables como parte del tratamiento.
Una mirada integral para sanar
La endometriosis no solo requiere atención médica, sino también empatía, educación y espacios seguros donde las mujeres puedan hablar sin miedo. El acompañamiento emocional, junto con el diagnóstico temprano, puede transformar la manera en que se vive esta enfermedad y mejorar la calidad de vida de miles de colombianas.
















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