Cada año, miles de niños colombianos nacen con cardiopatías congénitas, una condición que afecta el funcionamiento del corazón y puede poner en riesgo su vida durante los primeros meses. En respuesta a esta realidad, Abbott, junto con aliados estratégicos del sector salud, impulsa el programa “Pequeños Héroes”, una iniciativa que brinda atención médica especializada y tratamientos de vanguardia a niños de comunidades vulnerables.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud, en Colombia se presentan cerca de 80 casos de cardiopatías por cada 10.000 nacidos vivos, lo que representa una de las cinco principales causas de mortalidad infantil. Muchos de estos bebés no logran acceder a diagnóstico o tratamiento oportuno, lo que agrava su pronóstico.
“Las cardiopatías congénitas pueden corregirse con terapias adecuadas, especialmente si se detectan a tiempo. Los procedimientos endovasculares permiten tratar estas condiciones sin cirugía abierta, con menor dolor y recuperación más rápida”, explicó la doctora Luz Arbeláez, cardióloga intervencionista pediátrica de HOMI.
Un programa que lleva esperanza a las regiones
Desde su creación en 2020, “Pequeños Héroes” ha beneficiado a decenas de niños en departamentos como Meta, Boyacá y Cundinamarca, donde las barreras de acceso a servicios especializados son mayores. El programa no solo facilita los dispositivos médicos necesarios para los procedimientos, sino que también apoya la recuperación nutricional de los pacientes y brinda acompañamiento a las familias.
“Cada niño tiene una historia única y merece una oportunidad de vida plena. Con ‘Pequeños Héroes’ buscamos que más niños con problemas cardíacos puedan acceder a tecnologías que transformen su futuro”, señaló Mauricio Correa, gerente de la línea de Corazón Estructural de Abbott.
El éxito del programa ha sido posible gracias al trabajo conjunto con el Colegio Colombiano de Hemodinamia e Intervencionismo Cardiovascular, su programa CIS (Cardiología Intervencionista Solidaria) y el Hospital HOMI, institución reconocida por su liderazgo en pediatría.
Tecnología al servicio del corazón
Gracias al avance médico, hoy es posible realizar procedimientos mínimamente invasivos que corrigen malformaciones sin necesidad de cirugía a corazón abierto. Mediante técnicas como el cateterismo, los especialistas introducen un dispositivo por los vasos sanguíneos hasta el corazón, corrigiendo el defecto con precisión y reduciendo el tiempo de hospitalización.
Esta tecnología representa un cambio radical en la atención pediátrica, al ofrecer más seguridad, menos dolor y una recuperación más rápida para los pequeños pacientes.
















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