El acceso ilimitado a internet, redes sociales y plataformas de video ha convertido el consumo de pornografía en un hábito frecuente entre los jóvenes colombianos. Sin embargo, este comportamiento, lejos de ser inofensivo, está generando preocupaciones en el ámbito médico.
De acuerdo con el Dr. Antonio José Sánchez Barbosa, médico sexólogo de Boston Medical, el problema no radica en la pornografía en sí, sino en la frecuencia, las condiciones y la búsqueda de gratificación inmediata que este consumo fomenta.
“Cuando el cuerpo se acostumbra a la estimulación rápida e irreal de estos contenidos, se dificulta la excitación y el disfrute en las relaciones sexuales reales. Esto termina afectando la vida íntima y emocional de los jóvenes”, explicó el especialista.
Disfunciones sexuales en aumento entre menores de 35 años
Boston Medical reveló que, en un muestreo reciente en las principales ciudades del país, el 18% de los casos de disfunción eréctil de origen psicológico corresponden a hombres menores de 35 años.
El panorama es aún más preocupante con la eyaculación precoz, que afecta al 38% de los pacientes jóvenes evaluados en el mismo periodo. Estas cifras evidencian que los factores emocionales están jugando un papel determinante en la salud sexual de esta población.
Además, el consumo temprano y frecuente de porno distorsiona la percepción de la sexualidad. “El sexo en pantalla es un escenario ficticio que transmite expectativas poco realistas. Muchos jóvenes lo adoptan como ‘educación sexual’ y esto genera frustraciones al enfrentarse a la vida en pareja”, añadió el Dr. Sánchez.
Tabúes, silencio y la necesidad de hablar
A pesar de la alta prevalencia de estas disfunciones, muchos hombres prefieren callar por vergüenza o desconocimiento. La falta de información clara y el peso de los estigmas dificultan la búsqueda de ayuda profesional.
No obstante, hay señales positivas: en lo que va de 2025, más de 47.000 hombres han consultado a Boston Medical para recibir asesoría sobre su salud sexual. Para los especialistas, esta cifra demuestra una mayor apertura cultural hacia el diálogo y la prevención.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
El Dr. Sánchez recomienda consultar con un sexólogo si se presentan síntomas como:
- Necesidad de consumir contenidos extremos para lograr excitación.
- Pérdida de interés en encuentros sexuales reales.
- Ansiedad, culpa o sensación de dependencia tras consumir pornografía.
- Impacto negativo en la relación de pareja o desempeño laboral.
Con 28 años de trayectoria, Boston Medical reitera que la educación y el acceso a información confiable son herramientas clave para derribar mitos y garantizar una salud sexual plena.
















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