En Colombia y América Latina, los trasplantes pediátricos de hígado y riñón aún enfrentan barreras por la desinformación y la baja disponibilidad de donantes. Según la OPS, menos del 10% de las necesidades de trasplante hepático están cubiertas en la región. En Colombia, más de 3.700 pacientes esperan un trasplante renal, incluidos niños que requieren atención de alta complejidad.
El Hospital Infantil San Vicente Fundación, referente nacional con más de 1.000 trasplantes pediátricos realizados, busca desmitificar ideas erróneas que dificultan el acceso a estos procedimientos.
Los mitos más frecuentes
Entre los mitos que afectan la cultura de donación destacan: creer que las enfermedades hepáticas solo se presentan en adultos, pensar que los niños no pueden recibir órganos de adultos, o que solo es posible donar después de morir. También persisten miedos sobre secuelas para donantes y falsas percepciones de irregularidades en el sistema.
La doctora Claudia Patricia Franco Arenas, coordinadora de trasplantes del Hospital, asegura que la legislación colombiana permite la donación en vida entre familiares, y que la seguridad de donantes y receptores está garantizada bajo estrictos protocolos médicos.
Avances y compromiso social
El Hospital Infantil San Vicente Fundación ha reactivado los trasplantes hepáticos con donantes cadavéricos y proyecta ampliar las donaciones en vida. Además, acompaña a las familias en todo el proceso, brindando atención médica, psicológica y social.
El llamado de los especialistas es claro: fortalecer la cultura de la donación pediátrica, entendiendo que cada órgano puede salvar la vida de un niño con enfermedades congénitas o crónicas que no pueden prevenirse.
“Cuando las familias hablan previamente sobre la donación, la decisión se vuelve más humana y esperanzadora. Donar órganos es un acto de bondad que transforma vidas”, concluyó la especialista.
















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