En un país donde el 70 % de las mujeres rechaza su cuerpo a causa de la menstruación (ONU Mujeres, 2021), Lili Pink lanza “Te Llegó: vivir es tratar de sentirlo todo”, una campaña que marca un hito en la defensa de los derechos menstruales en Colombia. A través de su Fundación Sueños de Lili, la marca impulsa educación integral sobre el ciclo menstrual, la salud hormonal y la sexualidad, involucrando activamente a hombres, adolescentes y trabajadores de su organización.
Más que una campaña: un compromiso estructural
Con más de 3.000 colaboradores directos e indirectos y 28.000 beneficiarios a través de su fundación, Lili Pink lleva esta campaña a múltiples frentes: desde sus oficinas administrativas hasta sus tiendas, pasando por centros de distribución y aulas comunitarias. Además, lanzará próximamente su primer panty menstrual, co-creado con la Fundación, como una acción concreta para ofrecer soluciones inclusivas.
“La salud menstrual es salud pública. Es justicia social. Es dignidad”, asegura María Fernanda Pérez, directora de la Fundación Sueños de Lili.
Cifras alarmantes que exigen acción inmediata
- El 94 % de las mujeres de bajos ingresos en Colombia no puede acceder a productos menstruales adecuados.
- Entre 2021 y 2022, más de 566.000 mujeres no accedieron a insumos básicos.
- 45.000 mujeres usaron trapos o ropa vieja como alternativa.
- 5 de cada 10 niñas no tiene acceso a productos adecuados y una de cada cuatro falta al colegio durante su periodo.
Estos datos evidencian una realidad que afecta directamente la salud, el desarrollo educativo y las oportunidades de miles de niñas y mujeres.
Educación menstrual para transformar realidades
“Te Llegó” incluye formación al talento humano, conversatorios y puntos físicos de atención en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Soacha y Magdalena. Estos puntos ofrecerán productos como toallas higiénicas, copas menstruales, tampones y también bienestar complementario: infusiones, bolsas de agua caliente y parches térmicos.
Con la participación de la antropóloga Isis Tijaro, experta en derechos menstruales, la fundación construirá un enfoque intercultural, pedagógico y empático sobre el ciclo menstrual.
Involucrar a los hombres: clave para el cambio cultural
Uno de los pilares de esta campaña es la participación activa de los hombres en la conversación. “No es solo un tema de mujeres. Necesitamos que los hombres se involucren, escuchen, comprendan y transformen sus prácticas”, afirma Pérez. El objetivo es erradicar el embarazo adolescente, la violencia basada en género y el silencio cultural en torno a la menstruación.
Un paso hacia la equidad menstrual
El cuerpo femenino es cíclico, sabio y digno. Reconocerlo desde lo biológico y lo social es esencial para construir entornos laborales, escolares y familiares más empáticos. Con esta apuesta, Lili Pink no solo rompe tabúes, sino que propone un modelo replicable en otras empresas, organizaciones y territorios.
“La mitad de la población menstrúa durante 40 años. Es hora de que hablemos de ello con respeto, sin vergüenza, y con políticas que aseguren el acceso universal a productos y educación”, concluye Pérez.
















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