El departamento de Norte de Santander ha sido marcado a lo largo de su historia por diferentes situaciones adversas, debido al conflicto vivido en el país, factores que han impactado en la realidad social, ambiental y económica de la región, por lo que resulta de gran importancia fortalecer las capacidades empresariales de la población para promover su desarrollo sostenible. De ahí que, a través del Programa Emprendimientos Productivos para la Paz (Empropaz), Bancamía, entidad de la Fundación Microfinanzas BBVA, en alianza con USAID, junto a la Corporación Mundial de la Mujer Colombia y la Corporación Mundial de la Mujer Medellín/De Mis Manos, ha brindado un proceso integral de acompañamiento para habitantes de este departamento, ubicados en 8 municipios, que les ofrece oportunidades de acceso al sistema financiero y formación especializada, con el objetivo de apoyar el nacimiento eficiente de ideas de negocio y el fortalecimiento de microempresas en funcionamiento.
Desde hace más de cinco años, en Norte de Santander, Empropaz ha vinculado a cerca de 700 participantes desde su componente de formación para capacitarlos en temas empresariales, de manera presencial y online; de ellos, el 88% son mujeres, el 52% son madres cabeza de familia, el 9% manifiestan haber sido víctimas del conflicto y el 35% han cursado primaria a lo sumo. En particular, durante el 2024, el Programa ha contribuido en procesos de formación en habilidades empresariales de más de 140 emprendedores y microempresarios de diferentes municipios, que en varias ceremonias se graduaron y recibieron su certificado que da cuenta de la finalización del proceso de acompañamiento formativo e implementación de un modelo de negocio.
Sobre el impacto en la región, 141 emprendimientos nacieron con Empropaz y 256 unidades de negocio se fortalecieron, logrando un incremento significativo en sus ventas; además, el Programa reporta que después de terminar su ruta de acompañamiento, el 18,5% de los participantes del departamento lograron superar la línea monetaria de pobreza.
“En Norte de Santander, hemos logrado hacer un seguimiento al impacto del Programa en el desarrollo de los negocios, evidenciando crecimientos de 54% en ventas, 4% en utilidades y de 81% en la capitalización en activos productivos de las unidades de negocio de quienes han finalizado su ruta con nosotros, lo cual nos permite dimensionar cómo se están transformando las realidades de los microempresarios más vulnerables, teniendo en cuenta, además, que el 33% de los participantes activos se encontraban en situación de pobreza extrema al momento de su vinculación al Programa. De esta manera, estamos construyendo un legado de progreso social, ambiental y económico en la región que es medible no sólo en datos, sino también en la mejora de las condiciones de vida de las personas del departamento”, agrega Miguel Achury, gerente de Empropaz.
El camino de Don José: De la vida en el campo al éxito como emprendedor
En el municipio de Salazar de las Palmas, ubicado en el departamento de Norte de Santander, nació hace 74 años don José de Jesús Villamizar Quintero. En el campo, donde acceder a la educación es un lujo que no todos pueden tener, don José fue educado por sus padres.
Cuando tenía 21 años dejó su casa en el campo y migró a la ciudad de Cúcuta en donde llegó a enfrentarse con muchos obstáculos, ya que “solo sabía dar pica y sembrar”, sin embargo, un día cualquiera un arquitecto le dio la oportunidad de trabajar como ayudante de construcción sin que él tuviera algún conocimiento o experiencia en el tema.
Aunque tenía una buena vida, no se sentía satisfecho con lo que hacía, por eso decidió emprender y abrir una carnicería, la cual además le permitió apoyar a su nieto para que él pudiera continuar con sus estudios. En plena pandemia se contactó con un amigo que distribuía café y empezó a venderlo a sus vecinos y amigos por medio de WhatsApp. Su idea fue creciendo y don José no perdió el tiempo y decidió ampliar y diversificar los productos, así que incluyó aromáticas y condimentos, té de jengibre, manzanillas, entre otros, los cuales aprendió a fabricar.
Cuando llevaba casi un año con su emprendimiento ´Productos 100% artesanales – Orgullo Nortesantandereano’, conoció a Empropaz y optó por la modalidad virtual del programa, lo que significó para él un gran descubrimiento, ya que: “No me imaginaba el mundo que hay detrás de ese celular y todo lo que uno puede hacer”, menciona don José. Gracias al acompañamiento que recibió pudo abrir sus redes sociales, logró establecer un canal directo con sus clientes y aprendió de temas administrativos para organizar su negocio.
Gracias a un crédito que logró obtener con Bancamía, pudo fortalecer su negocio, adecuó un espacio en su casa para poder producir y exhibir sus productos. Actualmente, don José tiene una amplia gama de productos como mermeladas, condimentos, café y derivados, y aromáticas.
“Quiero seguir creciendo, me acaban de entregar una máquina que me va a ayudar con la producción y voy a necesitar gente que me ayude, también quiero generar empleo y apoyar a otras personas. Quiero seguir aprendiendo sobre todo lo digital que para mí ha sido algo maravilloso”, dice con orgullo don José.
















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