Eran las seis de la mañana en las calles de Caobos, una de las zonas más concurridas de Cúcuta, y aunque el sol apenas comenzaba a despuntar, el bullicio habitual ya daba señales de vida. Sin embargo, algo estaba cambiando. En lugar de las habituales escenas de abandono y desesperanza, los equipos de la Alcaldía y del Departamento Administrativo de Bienestar Social (DABS) se movían rápidamente, trabajando en la implementación de la estrategia ‘Dando Nueva Vida’.
Esta iniciativa, liderada por el alcalde Jorge Acevedo, ha comenzado a transformar la ciudad en formas que pocos se atrevían a imaginar. Detrás de los muros de los centros especializados de atención, hoy 200 personas que alguna vez vivieron en las calles, invisibles para la mayoría, se encuentran iniciando un proceso de resurgimiento. La mayoría de ellas han luchado por años contra la adicción y la marginalidad. Ahora, gracias a un esfuerzo colectivo y a una planificación exhaustiva, están dando sus primeros pasos hacia una vida mejor.
Las calles del Malecón, el centro urbano y otros rincones clave de Cúcuta muestran hoy un rostro distinto, un aire de esperanza que antes parecía perdido. No solo se percibe un entorno más limpio y ordenado, sino también el inicio de una nueva narrativa, una donde las vidas que antes parecían desechadas ahora encuentran un espacio para reconstruirse.
La meta es ambiciosa: la Alcaldía de Cúcuta espera que, para finales de 2024, un total de 400 personas estén inmersas en este proceso de desintoxicación y resocialización. El trabajo de los equipos interdisciplinarios, compuesto por psicólogos, trabajadores sociales y médicos, ha sido determinante en este camino. “No se trata solo de limpiar las calles”, comenta una de las coordinadoras del DABS. “Estamos reconstruyendo vidas, brindando herramientas para que las personas vuelvan a creer en ellas mismas y puedan reintegrarse a la sociedad”.
Para muchos cucuteños, la transformación es palpable. “Antes, sentía miedo de caminar por algunas calles, pero ahora se siente diferente”, dice María Fernanda, una residente del centro de la ciudad. Sin embargo, detrás de cada uno de esos cambios, hay historias complejas y profundas. Historias de lucha, dolor, pero también de esperanza.
Una de esas historias es la de Carlos*, quien pasó 12 años viviendo en la calle. La adicción lo consumió, alejándolo de su familia y de la vida que alguna vez tuvo. Hoy, gracias a la estrategia ‘Dando Nueva Vida’, Carlos ha comenzado su proceso de recuperación. “Nunca pensé que tendría una segunda oportunidad”, confiesa emocionado. “Pero aquí estoy, y voy a aprovecharla”.
El camino no es fácil. Cada día es una batalla contra los demonios personales, pero el compromiso del equipo y el apoyo de la comunidad han sido fundamentales. La ciudad entera parece estar comprometida con este proceso de inclusión, con el firme deseo de que aquellos que alguna vez fueron marginados ahora encuentren su lugar en una sociedad más justa y humana.
La Alcaldía de Cúcuta sigue apostando por la estrategia ‘Dando Nueva Vida’ como una de sus principales banderas sociales, con la esperanza de que este cambio sea solo el comienzo de una transformación mayor. Porque al final, la verdadera victoria no está solo en limpiar las calles, sino en dar nueva vida a quienes alguna vez pensaron que todo estaba perdido.
*Nombre cambiado por privacidad.
















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