La escena no podía ser más dantesca. En la vía que del municipio de Ocaña conecta con el Corregimiento Aguas Claras, a la altura de la Vereda Las Chircas, se registró el hallazgo de dos cuerpos sin vida.

Los cuerpos sin vida estaban amarrados a un árbol, con signos de tortura e incinerados.
Las víctimas respondían a los nombres de Andrey Guerrero y Yesid Amaya, quienes habían sido reportados desaparecidos desde el pasado viernes 12 de noviembre.
Se estableció que la desaparición de los dos jóvenes se registró en la vereda El Limón, en momentos que ambos departian en un establecimiento comercial. Cuentan testigos que hombres armados se los llevaron con rumbo desconocido.
Las causas y autores de este aberrante doble homicidio son investigados y hasta ahora no hay pistas.
















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