Su nombre científico, mucormicosis, proviene de las palabras en latín mucor que significa moho; mico que significa hongo, y osis que significa proceso
Esta semana se informó del primer caso en México de una persona diagnosticada con “hongo negro” y quien se recuperaba de COVID-19.
A pesar del gran número de pacientes con hongo negro registrados en la India, este padecimiento no suele ser frecuente. Sin embargo, es importante tomar en cuenta sus síntomas, cómo se contagia, los padecimientos, tratamientos y personas que pueden ser más propensas a contraerla.
El hongo negro (mucormicosispor su término científico) es una enfermedad en la que un hongo produce un tipo de moho para atacar a las pequeñas arterias y venas de los tejidos, interrumpiendo así el flujo de la sangre y derivando en la necrosis, que es la muerte del tejido; esta última etapa ocurre sólo en casos severos.
El tratamiento inicial para este padecimiento es la remoción de los tejidos afectados con cirugía. Posteriormente, se suministra un fármaco contra los hongos llamado anfotericina B de forma intravenal para controlar la enfermedad.
Este tipo de hongo no afectan en personas con el sistema de defensa normal, sino a aquellas cuyo sistema se encuentra debilitado como pacientes con cánceres de diversos tipos, diabetes severas, VIH/ SIDA o coronavirus.
La manera en que alguien puede contrael el hongo negro no es a través del contacto de persona a persona, sino por respirar las esporas que se encuentran en el medio ambiente; incluso en ambientes caseros como el hogar.
Sin embargo, a pesar que la tasa de mortalidad es muy alta, sobrepasando el 50% por la afectación que puede provocar a órganos vitales, la realidad es que se trata de una enfermedad bastante rara en el mundo, a excepción de la India.
















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