En Ocaña, diez adolescentes entre los 15 a 17 años de edad, incentivados
por el grupo de protección a la infancia y adolescencia, se acercaron junto con sus
padres hasta el comando del Segundo Distrito de Policía y de manera voluntaria
entregaron varias armas de fuego y municiones entre las que se encuentran seis
escopetas de diferentes calibres y marcas, tres revólveres calibre 38 y un
proveedor para fusil 7.62 junto con 40 cartuchos del mismo calibre.
Esta iniciativa le da continuidad a las acciones de desarme realizadas en
todos los municipios de Norte de Santander y en los principales corredores viales,
en las que las unidades policiales cambiaron por mercados las armas de fuego, las
cuales se pusieron a disposición del Comando del Departamento de Policía Norte de
Santander.
De manera simultánea en el municipio de Chinácota, más de 50 niños se
acercaron hasta la Estación de Policía para entregar aquellos juguetes que
representan de manera simbólica, una situación de violencia, entre los que se
encuentran pistolas, revólveres y ametralladoras y a cambio se le entregaron otro
tipo de juguetes y mercados.
Esta ambiciosa campaña tiene como fin primordial buscar un espacio de
aprendizaje y diálogo con los niños niñas y adolescentes del Departamento Norte
de Santander para reflexionar, analizar y cuestionar colectivamente la manera de
relacionarnos, las experiencias asociadas a la presencia de las armas de fuego en
los hogares y los riesgos que implica poseer una.
La Policía Nacional continuará con estas actividades todos los municipios del
Departamento, para lograr la paz en esta región del País e invita a la comunidad a
que participen activamente junto con sus hijos en la construcción de estrategias con
corresponsabilidad para lograr la convivencia y seguridad ciudadana.
















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