Cinco integrantes de las Farc, dos del frente 44, dos del primero y uno del frente séptimo; tomaron la decisión de dejar las filas de manera voluntaria y entregarse a las tropas de la Vigésima Segunda Brigada de Selva, luego de pertenecer por años a mencionada agrupación armada ilegal.
Una mujer y cuatro hombres, hacen parte de este grupo de personas que en los últimos días, se presentaron ante las Unidades acantonadas en áreas generales de los municipios de Mapiripán (Sur del Meta), El Retorno y Calamar (Guaviare), para así, iniciar su proceso de reintegración a la vida civil.
Con nueve (9) años como integrante del frente 44 de las Farc, alias “Tulio” o “la muerte”, fue preparado para efectuar acciones delictivas como reclutamiento ilícito, actividades de extorsión a comerciantes y ganaderos, así como, adelantar inteligencia en zonas rurales de Caño Macu, Guanapalo, Barranco Ceiba, Barranco Colorado y Plan Cumare, jurisdicción en el Sur del Meta y norte del Guaviare, para planear y cometer atentados terroristas contra la población civil y las tropas.
Con la decisión de comenzar una nueva vida y no atentar más contra los habitantes de bien y obstaculizar el progreso del suroriente colombiano, alias “Tulio”, después de nueve años de zozobra, angustia y una vida sometida a malos tratos por parte de cabecillas, tuvo la oportunidad de reencontrarse con su familia y volver a abrazarse con su señora madre y sus tres hermanas.
Junto a alias “Tulio”, decidió deponer sus armas alias “Yeni”, quien afirmó que tres (3) de sus 18 años de vida, los vivió al interior de las Farc como miembro del frente 44, donde sus funciones al interior de la estructura ilegal se encaminaban específicamente a labores de inteligencia delictiva, ya que poseía la capacidad de liderazgo y reconocimiento de áreas de injerencia para llevar a cabo hechos recriminables contra los integrantes de la Fuerza Pública que adelantan operaciones en el Sur del Meta.
Alias “Yeni” fue reclutada y forzada a ingresar a las Farc en el área rural del municipio de Mapiripán, cuando tenía tan sólo 15 años de edad, fue arrebatada del seno de su hogar dejando sus estudios y juegos de niñas para empuñar un fusil lejos de su familia, impidiendo su desarrollo emocional y psicológico al que tiene derecho todo niño de su edad, exponiéndose a las múltiples aberraciones por parte de estos terroristas.
“La mujer que se deja usar como objeto sexual la lleva bien, las que no, pues nos toca estar en el rancho, caminar mucho, buscar al Ejército, hacer siempre algo. Mientras que las que si están con los hombres, no hacen nada y se quedan ‘cambuchadas’”, afirmó alias “Yeni”, quien con la ilusión de algún día poder tener un hogar y formar su propia familia, decidió que fugarse era la mejor opción para tener una vida en libertad, “Allá vi como a dos mujeres que estaban embarazadas les sacaban los bebes. Una de ellas, tenía siete meses”, puntualizó la joven.
Los dos sujetos anteriores entregaron consigo importante material de guerra como dos fusiles, uno AK47 y otro R15, diez proveedores metálicos, 175 cartuchos de diferente calibre, dos granadas de mano y material de intendencia.
En otros hechos, alias “Óscar” de 18 años de edad y quien durante cinco (5) años hizo parte del frente 7 “Jacobo Arias Alape” de las Farc, decidió entregarse de manera voluntaria a hombres del Batallón de Infantería No. 24 “General Luís Carlos Camacho Leiva” en área general de la vereda La Leona, jurisdicción del municipio de El Retorno, Guaviare, llevando consigo una pistola con su respectiva munición y una granada de mano.
Alias “Óscar”, se dedicaba a movimientos logísticos y adquisición de armamento, realizar inteligencia a las tropas del Ejército Nacional para posibles acciones terroristas y efectuar hechos delictivos como quema de vehículos, específicamente, de buses de transporte público.
El reclutamiento ilícito de alias “Óscar” cuando tenía 13 años de edad, es una acción en la que se evidencia el proceder anticonstitucional e inhumano de las Farc, al vincular menores de edad dentro de sus filas, desacatando por completo las normas establecidas por el Derecho Internacional Humanitario, Derechos Humanos y los Derechos de los Niños.
Igualmente, el frente primero de las Farc perdió dos de sus integrantes, cuando dos hombres, conocidos en la agrupación ilegal con los alias de “Fabián” y “Víctor”, decidieron entregarse de manera voluntaria a uniformados del Batallón de Infantería de Selva No. 24 “General Luis Carlos Camacho Leiva” en el casco urbano del municipio de Calamar (Guaviare).
Alias “Fabián”, perduró en el frente primero por espacio de once años e integraba las redes de apoyo al terrorismo de mencionada estructura donde realizaba actividades logísticas como transporte de víveres. Por su parte, alias “Víctor”, permaneció durante un año y medio, donde se desempeñaba como ecónomo de la compañía de orden público “Franklin Ruiz”.
Los cinco desmovilizados manifestaron que entre las causas que los llevaron a tomar la decisión de dejar el camino de las armas se encuentran los malos tratos, las largas jornadas a las que son sometidos, el deseo de reencontrarse con sus familiares y la permanente presión de las tropas en las diferentes zonas del Sur del Meta y el Guaviare donde delinquen las estructuras de las Farc.
En lo corrido del año, 13 integrantes de diferentes estructuras terroristas han abandonado las filas en el suroriente del país, entregándose a Unidades de la Vigésima Segunda Brigada de Selva y, hoy, hacen parte del Programa de Atención Humanitaria al Desmovilizado del Gobierno Nacional; destacando de suma importancia, que en los últimos tres años, 33 menores de edad han sido recuperados de las estructuras terroristas de las Farc en el departamento del Guaviare, dándoles la oportunidad de vivir la infancia y adolescencia correspondiente de todo niño y/o adolescente de Colombia.
















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