El gobierno venezolano decidió reducir en un 30% el envió de productos de la canasta familiar a las poblaciones fronterizas de San Antonio y Ureña, para evitar que se siga sacando dichos productos al otro lado de la frontera, manifestaron las autoridades venezolanas.
Los controles para evitar el contrabando está en manos de la Guardia Nacional y de la PoliTáchira, que revisarán los vehículos que cruzan la frontera y decomisarán los productos que creen que son de contrabando de extracción.
Según las autoridades venezolanas, en la zona de frontera, Villa del Rosario y Cúcuta se encuentra todo los productos de primera necesidad que componen la canasta familiar del venezolano y que se ha llegado al extremo que los mismos habitantes de la frontera en la parte venezolana, tienen que ir a Cúcuta hacer el mercado de sus productos que han sido pasado de contrabando sin que las autoridades colombianas hagan algo por evitar el paso y la venta de los insumos venezolanos.













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