En el marco del Día Mundial de la Salud, promovido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), surge una verdad contundente: la mayoría de las enfermedades que más afectan nuestra calidad de vida se pueden prevenir. Actualmente, las enfermedades no transmisibles (ENT), como la diabetes, el cáncer y las afecciones cardiovasculares, son responsables del 74 % de las muertes a nivel global. En Colombia, las enfermedades del corazón se mantienen como la principal causa de mortalidad.
Lo que muchos desconocen es que estos eventos no son repentinos. Factores como la hipertensión, el colesterol elevado, el tabaquismo y el estrés crónico actúan de manera silenciosa durante años, acumulando riesgos que solo se manifiestan ante una complicación mayor, como un infarto o un accidente cerebrovascular.
El riesgo silencioso: Identificar para actuar
Los expertos coinciden en que el diagnóstico temprano cambia drásticamente el futuro del paciente. Incluso si una persona se siente bien, existen indicadores que deben ser monitoreados periódicamente:
- Presión arterial: El control constante evita daños arteriales.
- Perfil lipídico: Niveles de colesterol y triglicéridos bajo control.
- Glicemia: Azúcar en sangre para detectar prediabetes o diabetes.
- Masa corporal: Control del índice de masa corporal y perímetro abdominal.
“Las enfermedades cardiovasculares no aparecen de un día para otro. Son el resultado de hábitos y factores de riesgo acumulados durante años. Identificarlos a tiempo cambia completamente el pronóstico”, explica el Dr. Oscar Pérez, cardiólogo de LaCardio.
El movimiento como medicina
La inactividad física es uno de los factores de riesgo más fáciles de modificar, pero su impacto es profundo. No se trata solo de ejercicio estructurado, sino de mantener la capacidad funcional en el día a día.
La Dra. Astrid Fajardo, especialista en fisiatría de LaCardio, señala que el cuerpo humano está diseñado para moverse. «Cuando perdemos movilidad o fuerza, no solo disminuye la calidad de vida, sino que aumenta el riesgo de enfermedad. Recuperar la función es clave para la prevención», afirma. Esto implica caminar más, cuidar la postura y evitar periodos largos de sedentarismo.
Señales de alerta y decisiones informadas
Aunque muchas patologías son silenciosas, el cuerpo emite señales que nunca deben ignorarse:
- Dolor o presión en el pecho.
- Falta de aire con esfuerzos leves.
- Palpitaciones irregulares o fatiga inusual.
- Hinchazón en las piernas o mareos.
Adoptar una vida saludable es una decisión informada: reducir el consumo de sal, evitar ultraprocesados, dormir bien y gestionar el estrés son escudos directos contra la enfermedad. En instituciones como LaCardio, el enfoque se centra en anticiparse a la dolencia a través de la educación y el empoderamiento del paciente.
El Día Mundial de la Salud es una invitación a no esperar a los síntomas. Conocer los riesgos y actuar hoy es la diferencia entre reaccionar ante una crisis o ganar años de vida saludable.
















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