La Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc) sigue apoyando a las familias que continúan ingresando a Colombia luego de cruzar el río Táchira, provenientes de diferentes sectores del vecino país de Venezuela, conociendo la historia de una mujer a quien el cansancio del retorno a su país le agotó sus fuerzas.
Se trata de Sebastiana Anquita Ortíz, de 75 años de edad, oriunda del municipio colombiano de Salazar de Las Palmas, quien hace ocho años salió de su país para buscar mejores oportunidades en la localidad de San Antonio del Estado Táchira en Venezuela.
Ayer, la historia de Sebastiana fue la misma que la de cientos de familias que gradualmente salen de sus casas para volver a Colombia, en medio de la crisis fronteriza que se vive. Junto a sus tres hijos todos mayores de edad, decidió cruzar el río Táchira para llegar hasta el Corregimiento La Parada en el Municipio de Villa del Rosario.
Las altas temperaturas de la frontera sumada a la angustia que embarga el retorno y los largos recorridos que realizó en al menos tres oportunidades, agotaron sus fuerzas y desvanecieron su cuerpo cuando arribaba a la orilla del río Táchira que divide las dos naciones. Sus hijos en medio de la angustia siguieron su objetivo, cruzar las aguas, cargando a su madre en sus brazos, que evidenciaba el agotamiento del proceso de retorno a Colombia.
Uniformados de la Policía Metropolitana de Cúcuta, los recibieron en línea imaginaria que separa los dos países en medio del río Táchira y rápidamente usando una silla mecedora de plástico, la evacuaron hasta una carpa del Grupo de Operaciones Especiales en Emergencias y Desastres PONALSAR.
En este lugar se le hizo una atención pre hospitalaria por parte de enfermeros de Ponalsar, quienes le tomaron la tensión arterial, monitorearon los signos vitales y le controlaron el fuerte dolor de cabeza que la agobiaba, que sumado al reumatismo que presentaba le impidan la movilidad por sí misma y lograr expresarse.
El segundo traslado se hizo en una camilla cargada por uniformados del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), quienes llevando su uniforme negro y dejando de lado su armadura tradicional para atender situaciones de protestas sociales, la movilizaron por toda la trocha hasta llegar al sector La Playita del Corregimiento La Parada.
Desde este punto fronterizo, fue trasladada en un vehículo policial hasta las instalaciones de Sanidad de la Policía Nacional, donde médicos policiales le realizaron los procedimientos establecidos para estabilizarla, suministrarle suero y practicar el proceso de hidratación necesaria.
Luego de varias horas de observación y de lograr que recuperara su movilidad parcialmente, la mujer fue llevada hasta el albergue del adulto mayor ubicado en el Corregimiento La Parada, de Villa del Rosario.















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